El «Bicho» fue titular, pero aportó muy poco en el decepcionante empate 1-1 ante la República Democrática del Congo en el estreno del Grupo K.
La Selección de Portugal protagonizó una de las primeras grandes sorpresas del Mundial 2026. El combinado dirigido por Roberto Martínez dejó una imagen muy preocupante ante un rival inferior y sembró serias dudas sobre su chapa de candidato.
El gran foco de la tarde estuvo sobre Cristiano Ronaldo, quien a sus 41 años completó una actuación sumamente discreta, desconectado del circuito de juego y sin pesar en el área rival.
Lo único rescatable de la jornada para el astro luso ocurrió al sonar el pitazo inicial, ya que con solo pisar el césped alcanzó la histórica marca que un día antes había firmado Lionel Messi, convirtiéndose en los únicos futbolistas de la historia en disputar seis Copas del Mundo distintas. Sin embargo, más allá de la estadística, los noventa minutos del delantero aportaron poco y nada al equipo.
El partido había comenzado de manera ideal para los europeos cuando, apenas a los seis minutos, Joao Neves rompió el cerrojo africano con un certero cabezazo. Todo indicaba que Portugal aprovecharía los espacios para dominar a un rival que se replegaba y apostaba al contragolpe, pero ocurrió todo lo contrario.
Los lusos perdieron el protagonismo de forma alarmante y el conjunto congoleño no perdonó, alcanzando la igualdad definitiva a través de la pelota parada gracias a una definición de Yoane Wissa.
El rendimiento de Cristiano Ronaldo se reflejó en estadísticas alarmantes que evidenciaron su aislamiento. Fue el futbolista de campo que menos distancia recorrió en todo el partido, registrando apenas 8.26 kilómetros y tocando la pelota solamente en 25 oportunidades.
Además, su aporte en ataque fue nulo: solo intentó tres remates, todos en el segundo tiempo, y ninguno de ellos logró acertar al arco.
Esta actuación extiende una racha preocupante para el máximo goleador de la historia del fútbol, quien, a pesar de estar cada vez más cerca de los 1000 festejos en su carrera, solo ha convertido una vez en sus últimos dos Mundiales, siendo aquel penal ante Ghana en el debut de Qatar 2022 su última celebración en la gran cita.
La opaca tarde del portugués contrasta inevitablemente con el presente de su eterno rival. Mientras Cristiano sufre por la falta de gol y juego, Lionel Messi viene de brillar con un hat-trick ante Argelia, alcanzando a Miroslav Klose como el máximo artillero de la historia de los Mundiales y acumulando nueve goles desde la última vez que el luso pudo festejar en esta competencia.
Portugal y Ronaldo deberán dar un giro de 180 grados de cara a la próxima fecha si quieren enderezar el rumbo en un torneo que no perdona distracciones.
