La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, intentó justificar la presencia de un policía de civil y armado durante el operativo de seguridad desplegado el jueves pasado en las inmediaciones del Congreso, donde se desarrollaba la protesta. El efectivo fue identificado como el comisario inspector Gustavo Antonio Gauna, integrante de la Policía Federal Argentina.
La presencia de Gauna generó cuestionamientos luego de que circularan imágenes en las que se lo observa vestido de civil, con un arma en la mano y realizando disparos durante el operativo. La polémica se profundizó este lunes, cuando Monteoliva fue consultada sobre el episodio y aseguró que el arma utilizada por el efectivo era “de estruendo”, es decir, un dispositivo destinado a producir ruido y no a disparar proyectiles.
“Es un arma de estruendo, lo único que hace es ruido”, sostuvo la ministra al referirse al armamento que llevaba el comisario.
La explicación fue cuestionada públicamente, entre otros, por la exministra de Seguridad Sabina Frederic, quien puso en duda la caracterización realizada por Monteoliva sobre el arma y cuestionó el accionar del efectivo.
El hombre registrado en las imágenes fue identificado como Gustavo Antonio Gauna, comisario inspector de la Policía Federal y miembro de la estructura superior de la fuerza. Según publicaciones periodísticas difundidas este lunes, Gauna se encontraba vestido de civil durante el operativo frente al Congreso.
Su identificación abrió además interrogantes sobre qué función cumplía durante el operativo, quién había dispuesto su presencia en el lugar y bajo qué protocolo actuaba un integrante de la fuerza que no llevaba uniforme ni una identificación visible.
La controversia no se limita, por lo tanto, al tipo de arma utilizado. También alcanza a la participación de personal policial de civil en un procedimiento de seguridad frente a una manifestación y a las reglas bajo las cuales ese personal puede intervenir.
El episodio ocurrió durante el operativo de seguridad realizado frente al Congreso mientras se desarrollaba una protesta vinculada al debate legislativo sobre la propiedad privada. Según las reconstrucciones periodísticas, durante la jornada hubo un despliegue de fuerzas de seguridad que derivó en enfrentamientos, personas heridas y detenciones.
En otro episodio relacionado con la misma jornada, fueron identificados efectivos involucrados en disparos durante la represión y que se registraron diez disparos irregulares en menos de dos minutos.
