Investigadores y trabajadores vinculados al sistema científico y universitario realizarán este miércoles 12 de agosto una nueva jornada de protesta en defensa de la ciencia, la tecnología y las universidades públicas. La convocatoria central será a las 16 en el Obelisco y en distintos puntos del país. Tendrá como consigna “Me pongo la camiseta”, en una referencia directa a la Selección argentina.
La iniciativa busca visibilizar la situación que atraviesan los organismos de ciencia y tecnología desde el cambio de gobierno. La convocatoria también se replicará en distintas universidades del país.
La elección de la camiseta argentina como símbolo pretende presentar la defensa del sistema científico como una cuestión vinculada al desarrollo del país. Desde las organizaciones convocantes utilizan el término “cientificidio” para describir el proceso que, según sostienen, atraviesa el sector durante la gestión de Javier Milei.
*Siete empleos menos por día*
Uno de los principales argumentos de la convocatoria está relacionado con la pérdida de puestos de trabajo en el sistema científico y tecnológico.
Según las estadísticas citadas por la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes y elaboradas por el grupo economía.política.ciencia, desde diciembre de 2023 se perdieron, en promedio, siete empleos por día vinculados a la ciencia y la tecnología. El relevamiento contabiliza más de 6.400 puestos de trabajo perdidos entre despidos, retiros voluntarios y renuncias.
La reducción no habría afectado de la misma manera a todos los organismos. De acuerdo con esos datos, durante los últimos dos años y medio el Servicio Meteorológico Nacional, el INTI, el Banco Nacional de Datos Genéticos y el Instituto Nacional del Agua perdieron entre el 27% y el 35% de sus trabajadores.
Otro de los organismos señalados es la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, encargada de financiar proyectos de investigación y desarrollo. Según las cifras difundidas por la Agencia UNQ, su presupuesto se redujo un 88% durante los últimos tres años.
*Menos proyectos y becarios*
Martín Rumbo, investigador del Instituto de Estudios Inmunológicos Fisiopatológicos, explicó a la Agencia UNQ que las restricciones presupuestarias hicieron que ese organismo pasara de tener 20 proyectos de investigación en ejecución a menos de cinco durante 2026.
Rumbo señaló además una reducción en la cantidad de becarios y advirtió sobre la pérdida de recursos humanos y capacidades de investigación. Según su evaluación, la falta de financiamiento afecta a numerosos institutos del sistema académico y podría generar consecuencias difíciles de revertir en el mediano plazo.
La preocupación no se limita a los puestos de trabajo actuales. El sector científico también advierte sobre las dificultades para sostener proyectos nuevos, formar investigadores y conservar capacidades que requieren años de inversión y capacitación.
El conflicto plantea, en definitiva, una discusión que excede los salarios o la cantidad de investigadores: qué lugar ocupa la inversión pública en ciencia, tecnología y educación superior y qué consecuencias puede tener la reducción sostenida de recursos sobre áreas que requieren continuidad para producir resultados.
