Un devastador sismo con epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, sacudió este lunes a Colombia. El fenómeno telúrico dejó un saldo preliminar de 132 fallecidos y más de 570 heridos, según informó la Asociación de Ciudades Capitales de Colombia (Asocapitales). La entidad precisó que las cifras permanecen sujetas a actualización permanente mientras se despliegan los equipos de rescate y se evalúan las necesidades en las zonas afectadas.
Impacto general en la infraestructura y servicios
El movimiento telúrico provocó el colapso de al menos 86 edificios y obligó a suspender las operaciones en siete aeropuertos del país. A su vez, el colapso de las redes de telecomunicaciones en distintas regiones obligó a los organismos de socorro a recurrir a sistemas de radioteléfono para coordinar la emergencia. De los fallecidos reportados, 87 corresponden a zonas urbanas consolidadas, manteniendo en alerta roja a las ciudades de Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia.
Escenario crítico en las principales ciudades
Pereira se posiciona como la urbe más golpeada por el desastre tras registrar 60 víctimas mortales. Como medida excepcional, las autoridades locales declararon el toque de queda, mientras los equipos de emergencia trabajaban en la liberación de 16 personas que quedaron atrapadas en el sistema de transporte por cable aéreo al momento del sismo.
Por su parte, Cali afronta una severa crisis sanitaria con 380 heridos, situación agravada por la suspensión de actividades en al menos 10 centros hospitalarios. Ante la presión sobre el sistema de salud y frente a eventuales amenazas de saqueo, el alcalde Alejandro Eder ordenó la militarización de la ciudad y decretó el toque de queda. En el lugar ya intervienen brigadas especializadas de búsqueda procedentes de Bogotá y Medellín, apoyadas por unidades caninas y tecnología de drones para localizar sobrevivientes entre los escombros.
Respuesta gubernamental y asistencia internacional
El presidente Abelardo de la Espriella se trasladó a Quibdó, capital del Chocó, para acompañar a las comunidades afectadas y anunció un plan de contención económica que contempla subsidios directos para al menos 1.300 familias damnificadas por el desastre.
En la esfera internacional, el Gobierno de Argentina formalizó su acompañamiento a la nación colombiana. A través del canciller Pablo Quirno, se transmitió la disposición absoluta para coordinar el envío de asistencia técnica y ayuda humanitaria en función de los requerimientos de las autoridades locales.

