El Gobierno de La Rioja presentó un Proyecto de Ley Provincial de Educación Superior con el que busca reorganizar y ampliar el sistema de formación docente y técnica en todo el territorio provincial, además de establecer las bases para la creación de institutos superiores de nivel universitario.
La propuesta reconoce a la educación superior como una política de Estado y plantea que el crecimiento de la oferta académica deberá planificarse teniendo en cuenta las necesidades educativas, sociales, laborales y productivas de cada región de la provincia.
El proyecto deberá ahora atravesar el correspondiente tratamiento legislativo antes de convertirse en ley. Por lo tanto, las modificaciones anunciadas y la creación de nuevas instituciones universitarias todavía no se encuentran vigentes.
El texto busca articular la legislación nacional vinculada con la educación superior y la educación nacional con la Ley Provincial de Educación N.º 8.678.
Uno de los principales cambios contemplados es la posibilidad de avanzar en la creación de institutos superiores de nivel universitario, una figura que el Gobierno provincial vincula con los principios incorporados en la nueva Constitución de La Rioja.
La secretaria de Gestión Educativa, Zoraida Rodríguez, sostuvo que la iniciativa apunta a modificar la manera en que actualmente se organiza la formación docente y técnica en la provincia.
“Pensamos en un cambio profundo en la manera en que concebimos la formación docente y técnica en nuestra provincia”, expresó la funcionaria y explicó que la elaboración del proyecto surgió por decisión del gobernador Ricardo Quintela.
Rodríguez señaló que el objetivo fue articular las distintas normativas que regulan el sistema educativo para conseguir “coherencia federal y una plena adecuación de la normativa”.
Otro de los ejes del proyecto es la planificación territorial de las carreras que podrán incorporarse en los institutos de educación superior.
Para ello, la Provincia propone elaborar un mapa de la oferta académica que permita determinar dónde y qué nuevas carreras deberían abrirse a partir de estudios de factibilidad.
“Se propone un mapa provincial que regule la apertura de nuevas carreras en función de estudios de factibilidad y de las demandas reales de nuestras comunidades educativas”, explicó Rodríguez.
De concretarse, este esquema implicaría que la apertura de propuestas formativas no dependa únicamente de la demanda estudiantil, sino también de las características sociales y productivas de cada departamento.
Actualmente, La Rioja cuenta con distintos institutos superiores dedicados a la formación docente y técnica, además de la oferta correspondiente al sistema universitario. Registros nacionales históricos muestran la presencia de institutos de formación docente distribuidos en diferentes localidades de la provincia.
El proyecto también contempla que las propuestas académicas puedan desarrollarse mediante modalidades presenciales, combinadas y a distancia.
A ello se suma la incorporación de criterios de accesibilidad e inclusión para estudiantes con discapacidad.
La futura norma pretende garantizar “condiciones de accesibilidad e inclusión plena para las personas con discapacidad” como uno de los principios del sistema provincial de educación superior.
La iniciativa también incorpora mecanismos de evaluación permanente para los institutos y medidas destinadas a fortalecer su organización institucional.
Desde el Gobierno provincial presentaron la iniciativa como una reforma de largo plazo para la educación superior riojana.
“Creemos que este proyecto se ha construido para que tenga perdurabilidad en nuestra provincia”, afirmó Rodríguez, quien vinculó su elaboración con la política educativa de la gestión de Quintela.
Sin embargo, la presentación del proyecto constituye el comienzo del proceso y no su implementación inmediata. Para que las modificaciones tengan vigencia deberá producirse primero su tratamiento y eventual aprobación en la Legislatura provincial y posteriormente avanzar con la reglamentación y las decisiones necesarias para poner en funcionamiento los nuevos mecanismos.
Tampoco se informaron hasta el momento cuáles serían los primeros institutos que podrían adquirir o desarrollar el nivel universitario, qué carreras se incorporarían, en qué departamentos se localizarían ni los plazos previstos para concretar esos cambios.
