En medio del escándalo judicial que envuelve a Manuel Adorni, la vicepresidenta Victoria Villarruel desembarcó en Rosario y apuntó contra el jefe de Gabinete: «Estamos todos esperando la declaración jurada«, lanzó, en referencia a la situación fiscal del jefe de Gabinete.
Las declaraciones se dieron luego de que Adorni asegurara en una entrevista con Alejandro Fantino en Neura que iba a esclarecer su situación, y días después de que la senadora Patricia Bullrich le exigiera en vivo a Adorni que presentara la declaración «de inmediato».
Frente a la presión, el jefe de Gabinete respondió que lo haría más adelante, sin precisar fecha.
Una misa por su padre, el motivo del viaje
La visita de Villarruel a Rosario tuvo como eje la participación en una misa en conmemoración del quinto aniversario del fallecimiento de su padre, Eduardo Villarruel, militar veterano de Malvinas que murió en 2020 por complicaciones derivadas del Covid-19.
A pesar del despliegue de un discreto operativo de seguridad que no interrumpió el tránsito vehicular, la llegada de la mandataria generó una fuerte expectativa. Al concluir la ceremonia religiosa, Villarruel brindó definiciones de la coyuntura política.
Al ser consultada por los periodistas sobre las internas dentro del oficialismo, la vicepresidenta buscó desmarcarse de la gestión directa del Ejecutivo. «No participo del Gobierno», aclaró, sugiriendo que las explicaciones sobre el rumbo de la gestión deben pedirse directamente a Javier Milei. Sin embargo, no dejó pasar la oportunidad para señalar diferencias metodológicas, subrayando que «la convivencia en sociedad debe ser con respeto».
La declaración más fuerte de la jornada llegó cuando le preguntaron por la situación del ministro coordinador. Lejos de esquivar la pregunta, la vicepresidenta sentenció: «Estamos todos esperando la declaración jurada de Adorni».
Finalmente, la titular de la Cámara Alta prefirió no dar definiciones sobre el escenario electoral a largo plazo o una eventual candidatura para 2027. Antes de retirarse, recordó los lazos que la unen a la provincia de Santa Fe y concluyó que Rosario es, para ella, su «segunda casa».
