La diputada nacional Gabriela Pedrali sostuvo que la salida de Adorni «no fue una decisión personal, sino la consecuencia de un escándalo que ya no podía sostenerse», y apuntó contra el presidente Javier Milei y los principales dirigentes de La Libertad Avanza por haber respaldado al funcionario hasta último momento.
«Adorni no se fue porque quiso, se fue porque estaba acorralado. Durante más de cien días hizo todo lo posible para permanecer en su cargo. Incluso vino a la Cámara de Diputados y les mintió a todos los argentinos. Quedó claro que no quería enfrentar ni la interpelación ni la moción de censura, donde su situación iba a quedar aún más expuesta», afirmó.
