El Mundial 2026 no solo concentra la atención de millones de fanáticos en todo el planeta, sino que también se consolida como el evento deportivo más rentable de la historia. Entre los ingresos por derechos de transmisión, publicidad, patrocinadores, venta de entradas y el crecimiento del mercado de apuestas, la Copa del Mundo que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá proyecta una recaudación récord de 11 mil millones de dólares, un 56% más que los 7 mil millones obtenidos durante Qatar 2022.
Uno de los casos más llamativos surgió en Nueva York, donde la cadena Fox One contrató a dos fanáticos para ver los 109 partidos del torneo dentro de una cabina de vidrio instalada en Times Square. Cada uno recibirá un pago de 50 mil dólares por desempeñarse como “Chief World Cup Watchers” (jefes espectadores del Mundial).
Los elegidos fueron Austin Franklin, de 29 años y creador de contenido, y Kevin Akoto, de 26, quien incluso renunció a su trabajo como cocinero para participar de la iniciativa. Durante los 39 días que dura la competencia, ambos siguen cada encuentro mientras generan contenido para redes sociales e interactúan con los miles de turistas que diariamente recorren uno de los puntos más concurridos de la ciudad.
La cabina está equipada con televisores, sillones reclinables, un metegol, camisetas y bufandas de las distintas selecciones, además de comidas típicas de los países participantes. En declaraciones a la BBC, Franklin aseguró que apuesta por Noruega como campeona debido al rendimiento de Erling Haaland, mientras que Akoto señaló como favorita a España, aunque también expresó su apoyo a Estados Unidos y Ghana por sus vínculos familiares.
El crecimiento económico del Mundial también se refleja en las apuestas deportivas. Las principales plataformas especializadas informaron que el volumen de dinero apostado ya superó ampliamente las previsiones iniciales.
Mark Bickerdike, director de apuestas de fútbol de Caesars Sportsbook, afirmó que la demanda registrada durante el torneo excedió todas las expectativas de la compañía. En la misma línea, Johnny Avello, ejecutivo de DraftKings Sportsbook, sostuvo que el Mundial alcanzó niveles de popularidad similares a los del tradicional torneo universitario de básquet de la NCAA y estimó que, una vez finalizada la competencia, “dejará al Super Bowl muy atrás” en volumen de apuestas.
Por su parte, Christian Cipollini, gerente de trading de BetMGM Sportsbook, anticipó que el encuentro entre Estados Unidos y Bosnia-Herzegovina podría convertirse en el partido de fútbol con mayor cantidad de dinero apostado en la historia de esa plataforma.
