La motosierra de Javier Milei no da tregua: el empleo estatal acumula una caída ininterrumpida en 2026 y en agosto perdió otros 1.446 puestos. En lo que va del año ya son 11.095 empleos menos.
El Gobierno de Javier Milei continua con el “plan motosierra” y en el mes de agosto, la dotación de personal del sector público cerró el mes con 269.025 trabajadores, 16.669 menos que los 285.694 de agosto de 2025, lo que implica una caída interanual del 5,8%, según el informe técnico del Indec.
El dato no es un hecho aislado sino un eslabón más de una serie que en 2026 no registra un solo mes de alivio. Respecto de julio hubo 1.446 empleos menos (-0,5%), y el año transcurrió en caída continua: de 276.223 puestos en marzo se pasó a 273.354 en mayo y a 270.471 en julio, hasta llegar al nivel actual.
Si se mira más atrás, la magnitud del recorte es mayor. En noviembre de 2023, el último mes antes de que Javier Milei asumiera la presidencia, el sector público nacional contaba con 343.357 trabajadores, según un relevamiento de Infobae sobre datos del Indec. Contra ese piso, “la motosierra” se llevó más de 74.000 puestos, algo más de uno de cada cinco.
El desglose muestra dónde pegó el ajuste. La Administración Pública Nacional concentra 181.880 trabajadores, con una baja interanual del 6,7%, y la administración centralizada, que incluye ministerios y Presidencia, fue la más golpeada: cayó 20,8% en doce meses y quedó en 37.543 personas. Las empresas y sociedades del Estado, en tanto, sumaron 87.145 empleados (-4,0%).
El recorte también alcanzó áreas sensibles. En agosto, el CONICET perdió 2,9% de su personal y quedó con 24.897 trabajadores; el PAMI bajó 2,6% (12.687 agentes) y el INCAA, 9,8%, con apenas 479 empleados. Hasta el área encargada de impulsar la reforma del Estado, el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, redujo su planta 2,0%, a 342 personas.
Los números también dejan ver el peso del empleo sin estabilidad. De los 181.880 agentes de la APN, 21.650 están bajo modalidades no convencionales, como locación de servicios, obra o pasantías, y en el CONICET, 9.232 de sus 24.897 integrantes pertenecen a ese segmento de becarios o contratados temporales.
El Gobierno defiende el recorte como parte de su política de reducción del gasto público: el Ministerio de Desregulación aseguró en 2025 que el ajuste significó un ahorro de US$ 2.106 millones anuales. Si bien no todas las bajas fueron despidos, ya que también hubo retiros voluntarios, el saldo, mes tras mes, es el de un Estado cada vez más chico, con áreas vitales de ciencia, salud y cultura entre las más afectadas.
