Bettina Angeletti publicó una reflexión sobre «soltar» y «dejar atrás» justo cuando estallan las pruebas de las refacciones de lujo en su casa de Exaltación de la Cruz.
Bettina Angeletti, esposa del cuestionado Jefe de Gabinete Manuel Adorni, rompió el silencio en sus redes sociales con un posteo cargado de misticismo que muchos leen como una confesión de fin de ciclo. «Para avanzar, siempre hay que dejar algo atrás», lanzó la mujer del funcionario, en lo que parece ser el primer indicio de que el costo político por los escándalos de corrupción ya se volvió insoportable puertas adentro del hogar familiar.
La publicación no es inocente por su contenido, pero mucho menos por su timing. El mensaje de Angeletti salió a la luz apenas 24 horas después de que se filtraran las imágenes de las fastuosas refacciones realizadas por el contratista Matías Tabar en la propiedad que el matrimonio posee en el exclusivo country de Exaltación de la Cruz. Mientras la sociedad descubre cómo el entorno presidencial mejora sus condiciones de vida de la mano de contratistas del Estado, la esposa de Adorni prefiere hablar de «soltar» y de «versiones nuestras que fueron necesarias para llegar hasta acá», una frase que resuena con un eco de impunidad difícil de ignorar.
Para el círculo íntimo del Jefe de Gabinete, estas palabras no son una simple reflexión de Instagram, sino un síntoma de la tensión que atraviesa la cúpula libertaria. Al afirmar que «crecer implica reconocer cuándo algo quedó chico y aceptar que evolucionar también es despedirse», Angeletti parece estar preparando el terreno para una eventual salida de Adorni, quien ya no solo es el foco de las denuncias por los chats con Tabar, sino también el símbolo de un nivel de vida que no resiste el menor análisis patrimonial.
En un Gobierno que se jacta de la frialdad de los datos, la irrupción del plano emocional y las sugerencias de despedida marcan una debilidad inédita. Mientras Adorni intenta sostenerse en su cargo con la soberbia habitual, su propia familia admite en redes que «no todo lo que nos trajo a este punto es lo que nos va a llevar al siguiente».
