Argentina envió insumos de diagnóstico a países europeos tras el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, que había partido desde Ushuaia y donde ya se confirmaron ocho casos y tres fallecimientos vinculados a la cepa Andes del virus. La medida fue anunciada por el Ministerio de Salud de la Nación.
Los insumos permitirán realizar aproximadamente 2.500 pruebas diagnósticas y serán enviados a laboratorios de España, Senegal, Sudáfrica, Países Bajos y Reino Unido. Entre el material enviado se encuentran ARN del virus Andes y placas de ELISA sensibilizadas con antígenos específicos para estudios serológicos. Además, Argentina remitirá protocolos de tratamiento y guías para el manejo clínico de los pacientes.
La asistencia técnica será coordinada por la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS-Malbrán), que puso a disposición su capacidad científica para colaborar con los sistemas sanitarios involucrados en la investigación del brote. Las autoridades nacionales remarcaron que la cepa Andes -detectada en los casos del crucero- sólo presenta antecedentes de circulación en Chubut, Río Negro, Neuquén y el sur de Chile.
El crucero MV Hondius había zarpado desde Ushuaia el pasado 1° de abril y actualmente se investiga dónde se produjo el contagio inicial. En paralelo, el Ministerio de Salud y el Malbrán avanzan en tareas epidemiológicas dentro del país para reconstruir el recorrido de los primeros pasajeros afectados, una pareja de ciudadanos holandeses que había permanecido varios meses recorriendo distintas provincias argentinas y zonas de Chile antes de embarcar.
Como parte de esa investigación, equipos técnicos se trasladarán a Ushuaia para realizar capturas y análisis de roedores, con el objetivo de detectar posibles reservorios naturales del virus. No obstante, las autoridades aclararon que Tierra del Fuego no registra casos de hantavirus desde el inicio de la notificación obligatoria en 1996 y que aún no está confirmado que el contagio se haya producido en territorio argentino.
La Organización Mundial de la Salud mantiene el monitoreo internacional del caso y considera que el riesgo para la población general continúa siendo bajo.
