Mientras el país se hunde, el Presidente usa la Inteligencia Artificial para armar un seleccionado bizarro con figuras que van desde Messi y Susana Giménez hasta Stalin y Mao Zedong.
En una nueva demostración de que su gestión se debate entre el mesianismo y la desconexión total con la realidad, el presidente Javier Milei compartió en sus redes sociales un video delirante generado por Inteligencia Artificial. En lugar de estar abocado a solucionar la crisis económica que pulveriza los salarios, el mandatario se entretiene jugando a ser arquero de un «equipo ideal» que mezcla, sin criterio ni pudor, a figuras populares con dictadores sangrientos. La publicación es una bofetada a los millones de argentinos que todos los días se levantan a trabajar o salen a las calles a protestar por mejoras salariales.
El video comienza con la imagen del propio Milei vistiendo una camiseta de la Selección Argentina tuneada con el logo de su partido, La Libertad Avanza. El egocentrismo presidencial no tiene límites: él es el capitán, el líder, la figura central de un equipo donde el talento deportivo real, encarnado por Lionel Messi, queda relegado a un segundo plano. Es la «Milei-dependencia» llevada al absurdo del mundo digital, mientras en la vida real el país carece de un rumbo claro.
La bizarría alcanza su punto máximo con la conformación del resto del plantel. Milei, en un acto de provocación ideológica, incluye a figuras históricas del comunismo como Iósif Stalin, Mao Zedong, Vladimir Lenin y Fidel Castro, todos vistiendo una camiseta amarilla con la hoz y el martillo y la inscripción «Red Legion» (Legión Roja).
Para completar el cuadro de este «seleccionado del delirio», Milei designa a Susana Giménez como Directora Técnica y Guillermo Francella como jugador, mientras que Nicolás Maduro y el abogado Francisco Oneto aparecen como parte de un «equipo rival». Este uso de figuras públicas para su propia tribuna mediática expone la falta de seriedad de un Jefe de Estado que prefiere el fake y la distracción antes que la gestión. Mientras Milei juega al fútbol con la IA, el futuro de los argentinos sigue sin meter un gol.
