El Ministerio de Educación destacó los avances en el sistema provincial, donde 393 alumnos transitan los niveles obligatorios con apoyo pedagógico especializado. La consolidación de la Nueva Escuela Secundaria busca fortalecer la permanencia y evitar la deserción en la etapa adolescente.
En el marco del Día de la Educación Especial, conmemorado cada 9 de agosto, el Ministerio de Educación de La Rioja destacó los avances logrados en el acompañamiento y la inclusión de estudiantes con discapacidad dentro del sistema escolar obligatorio.
De acuerdo con los datos brindados por la cartera educativa provincial, actualmente 393 alumnos cursan sus estudios bajo esta modalidad articulada entre escuelas comunes y centros de Educación Especial, de los cuales 115 corresponden al nivel secundario. Con la implementación del modelo de la Nueva Escuela Secundaria, la gestión busca garantizar el derecho a aprender mediante trayectorias pedagógicas diversas y adaptadas a los tiempos de cada joven.
Para visibilizar el trabajo cotidiano, autoridades y equipos técnicos recorrieron las instalaciones del Colegio Provincial N.º 8, una de las instituciones referentes en la materia.
Durante la visita, la supervisora de Educación Especial, María Angélica Rodríguez, explicó que uno de los mayores desafíos radica en asegurar el traspaso de los alumnos desde la primaria hacia el nivel medio, momento en el que suele generarse incertidumbre entre los estudiantes y sus familias. Frente a este panorama, las autoridades reforzaron el compromiso de los equipos interdisciplinarios para acompañar el ingreso, la permanencia y la graduación en las aulas.
Por su parte, el rector del establecimiento, Nazaret Casas, valoró la integración con la Escuela Especial N.º 382 “Aleluya” y resaltó que la orientación en Artes Audiovisuales, junto con el taller de radio y streaming del colegio, funciona como un vehículo efectivo para contener a los jóvenes desde sus propios intereses.
En el mismo sentido, la docente de apoyo María Eugenia Escudero remarcó el impacto positivo del trabajo coordinado a lo largo de diez años, señalando que el proyecto no solo ha permitido que numerosos estudiantes completen la secundaria, sino que también ha impulsado a varios de ellos a culminar carreras de nivel superior.

