La construcción atraviesa uno de sus momentos más críticos en La Rioja. De acuerdo con el último informe del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC), el empleo registrado en el sector cayó un 24,2% interanual, consolidando una tendencia negativa que ya suma 22 meses consecutivos de retroceso.
Los datos indican que en junio había 836 trabajadores registrados, mientras que en el mismo mes del año anterior la cifra alcanzaba los 1.102 obreros, reflejando una fuerte pérdida de puestos de trabajo.
El informe ubica a La Rioja entre las cinco provincias con mayor caída del empleo formal en la construcción, en un escenario que, según el relevamiento, está estrechamente vinculado a la paralización de la obra pública nacional. En una provincia donde gran parte de la actividad del sector depende de la inversión estatal, el impacto sobre empresas y trabajadores ha sido especialmente severo.
Mientras tanto, a nivel nacional el empleo formal en la construcción mostró un crecimiento del 2,9%, lo que profundiza la diferencia con la realidad riojana y evidencia el difícil presente que atraviesa uno de los motores históricos de la economía provincial.
