José Luis Covelli y Enrique Gallego prestarán testimonio en el juicio que investiga el presunto homicidio simple con dolo eventual del astro argentino. La audiencia se desarrolla en un clima de tensión tras detectarse que la Junta Médica habría analizado la historia clínica de Don Diego en lugar de la del ex futbolista, desatando duras objeciones de las defensas.
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona atraviesa un momento de máxima tensión con la declaración fijada para este jueves de dos psiquiatras clave: José Luis Covelli, profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y Enrique Gallego, ex jefe del Cuerpo Médico de Morón.
Sus testimonios resultan cruciales para la acusación sostenida por los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, quienes imputaron por homicidio simple con dolo eventual a ocho profesionales de la salud, entre ellos el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz y la jefa de cuidados domiciliarios Nancy Forlini.
Sin embargo, el debate ingresó en una fase de fuerte controversia luego de que las defensas expusieran una grave irregularidad en la prueba principal de la causa. Según se reveló en las últimas audiencias, la Junta Médica Interdisciplinaria —cuyo informe de 138 páginas determinó que Maradona sufría enfermedad renal crónica y fallas multiorgánicas— se habría basado en estudios pertenecientes a su padre, Don Diego, realizados entre 2012 y 2015, confundiendo los números de socio de la medicina prepaga. El insólito error fue puesto en evidencia por los abogados defensores tras interrogar al nefrólogo Hernán Trimarchi y constatar la inconsistencia en los registros.
La revelación generó una profunda disconformidad con el desarrollo del proceso llevado a cabo en San Isidro, llevando a los defensores a solicitar oficios a la prepaga y a la Dirección Nacional de Migraciones para certificar las fechas e historial del ex entrenador. Mientras los abogados de los imputados trabajan para cuestionar los peritajes que se apoyaron en esa premisa errónea, fuentes cercanas al expediente descartaron por el momento un pedido de nulidad formal sobre la Junta Médica, aunque el escándalo amenaza con debilitar el eje probatorio de la Fiscalía en la etapa decisiva del juicio.
