En medio del secreto que rodea las declaraciones clave, comparece «El Americano» Soria, imputado por desviar la investigación. La causa expone las vísceras de un sistema judicial y político que sigue sin dar respuestas tras la desaparición del niño.
A más de un año de la desaparición de Loan Danilo Peña en Corrientes, el juicio oral avanza envuelto en un espeso cerco de hermetismo, sospechas y maniobras de distracción. Este jueves, el debate sumará un capítulo determinante con las declaraciones de Nicolás “El Americano” Soria, uno de los principales acusados en la causa paralela que investiga la red de encubrimiento, y de Raúl Alfredo Bocanegra, propietario del hotel que sirvió de guarida para los imputados.
El secretismo que rodea las audiencias no hace más que reavivar los reclamos de la sociedad civil frente a una causa atravesada por la negligencia estatal, la complicidad de las fuerzas de seguridad y el desinterés político de las autoridades por llegar a la verdad.
Las maniobras para desviar la verdad
Nicolas Soria, conocido como «El Americano», es uno de los personajes más oscuros y complicados de la causa paralela. Vinculado a supuestos integrantes de la Fundación Lucio Dupuy que desembarcaron en Corrientes, la justicia lo investiga por haber montado un entramado destinado a entorpecer la búsqueda y desviar el foco de la investigación original.
Soria ya había comparecido la semana pasada, pero en lugar de aportar claridad para encontrar al menor, se limitó a denunciar un confuso ataque en la Unidad Penal 7 de Resistencia, donde sufrió un corte leve. Las dilaciones y los victimismos de los acusados siguen postergando lo único importante: saber dónde está Loan.
En el transcurso del día también prestará testimonio Bocanegra, dueño del hospedaje Despertar del Iberá, sitio señalado por los investigadores como la base de operaciones de la autodenominada «banda del hotel», desde donde se habrían coordinado las acciones para manipular pruebas y testimonios.
Un entramado de poder, policías y funcionarios
El banquillo de los acusados expone con crudeza cómo la vulnerabilidad social choca contra las estructuras del poder local y la desidia del Estado. Por la desaparición de Loan —ocurrida tras el almuerzo del 13 de junio de 2024 en la casa de su abuela Catalina— se encuentran imputados e investigados desde la exfuncionaria municipal María Victoria Caillava y el capitán de la Armada Carlos Guido Pérez, hasta el excomisario Walter Maciel, junto a la tía del niño, Laudelina Peña, Antonio Benítez, Mónica Millapi y Daniel «Fierrito» Ramírez.
A este grupo principal se suman otros diez imputados por la red de encubrimiento: Federico Rossi Colombo, Nicolás Soria, Elizabeth Cutaia, Alan Cañete, Delfina Taborda, Pablo Noguera, Pablo Núñez, Valeria López, Verónica Machuca Yuni y Leonardo Rubio.
