El consumo de productos de higiene y cuidado personal volvió a mostrar señales de retracción en nuestro país. De acuerdo con los datos del informe Radar de la consultora Scanntech correspondiente a julio de 2026, varias categorías de uso cotidiano registraron caídas respecto del mismo mes del año pasado.
Entre los productos más afectados aparecen los desodorantes, cuyo consumo cayó 4,1% interanual, y los jabones de tocador, que retrocedieron 2,7%. También disminuyó el consumo de shampoo y acondicionadores, con una baja del 0,3%.
El consumo de cremas dentales se mantuvo sin variaciones interanuales, mientras que el papel higiénico fue la única de las principales categorías de higiene analizadas que mostró un incremento, con una suba del 2,9%.
Los datos corresponden al canal de autoservicios independientes y se producen en un escenario más amplio de contracción del consumo masivo. Según el mismo informe, durante los primeros siete meses de 2026 el consumo masivo acumuló una caída del 4,1% en ese canal.
Compras más chicas, precios más altos
La caída en las cantidades consumidas contrasta con el aumento de la facturación de los comercios.
En julio, la facturación de los autoservicios creció un 25% interanual, mientras que los precios aumentaron un 28,3% frente al mismo mes de 2025. Solo durante julio, la canasta relevada registró un incremento de precios del 3,4%.
El ticket promedio alcanzó los $10.332, un 28,9% más que un año atrás. Sin embargo, la cantidad de transacciones realizadas en los locales cayó un 3% interanual.
La combinación de ambos fenómenos muestra una diferencia entre el dinero que circula en los comercios y la cantidad de productos que efectivamente se llevan los consumidores: se gasta más dinero, pero se realizan menos compras y el volumen consumido de varias categorías disminuye.
La retracción no se limita al cuidado personal. El informe de Scanntech también registró una caída del 4,1% en la categoría de cuidado de la ropa.
Dentro del rubro de limpieza, la excepción fue la lavandina, cuyo consumo aumentó apenas un 0,8%.
La retracción de productos como jabón, desodorante o shampoo no permite por sí sola afirmar que los hogares hayan dejado de utilizarlos: el indicador mide el volumen de consumo en autoservicios independientes, no las razones individuales detrás de cada compra.
Sin embargo, la caída de estas categorías dentro de un escenario general de menor consumo constituye un indicador de cómo la pérdida de poder de compra puede modificar incluso el comportamiento frente a productos de uso cotidiano.
En julio, mientras los precios y la facturación continuaron creciendo, las cantidades vendidas y las operaciones realizadas en los autoservicios mostraron una evolución negativa.
