Argentina se prepara para participar de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 con una delegación de 658 atletas, en medio de un escenario marcado por la reducción del presupuesto destinado a diferentes políticas deportivas y los reclamos por los recursos disponibles para sostener la preparación de los representantes nacionales.
La competencia comenzará el sábado 12 de septiembre y tendrá como sedes a Santa Fe, Rosario y Rafaela. En los días previos al inicio, el Gobierno nacional oficializó un aumento del 8% en las becas destinadas a deportistas, entrenadores y otros integrantes del sistema deportivo.
La actualización fue establecida mediante la Resolución 139/2026 de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes, publicada el 8 de septiembre en el Boletín Oficial. Los nuevos montos tendrán vigencia desde el 1° de septiembre de 2026 hasta el 31 de marzo de 2027.
La propia resolución reconoce que los atletas deben afrontar gastos vinculados con concentraciones, giras de entrenamiento y competencias nacionales e internacionales y admite que su participación en determinados torneos “depende, en considerable medida, del apoyo económico” que pueda proporcionar el Estado.
Sin embargo, los valores establecidos vuelven a poner en discusión cuánto cuesta actualmente sostener una carrera deportiva de alto rendimiento en Argentina.
Con el nuevo esquema, un atleta de una disciplina individual que haya conseguido una medalla de oro en los Juegos Suramericanos o Parasuramericanos podrá acceder a una beca mensual de $699.840. Para los medallistas de plata, el monto será de $641.520, mientras que quienes obtengan una medalla de bronce podrán recibir $583.200.
La comparación con el costo de vida muestra las limitaciones de esas cifras. Según los valores inmobiliarios relevados por El Destape, el alquiler promedio de un monoambiente en la Ciudad de Buenos Aires se ubica en $771.871 mensuales. No es al azar el análisis de departamentos en la ciudad porteña ya que la mayoría de atletas provenientes del interior que deben trasladarse a Buenos Aires para entrenarse o utilizar instalaciones como las del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD).
Es decir que la beca de $699.840 correspondiente a un campeón suramericano no alcanzaría, por sí sola, para cubrir ese alquiler, incluso antes de contemplar alimentación, transporte, indumentaria, equipamiento y otros gastos cotidianos asociados con la actividad deportiva.
El problema ya apareció incluso entre deportistas que compiten en el máximo nivel internacional. Tras la reciente consagración de Las Leonas en el Mundial disputado en Países Bajos, la arquera Cristina Cosentino contó que una de sus compañeras debió permanecer durante un mes en el CeNARD porque no podía afrontar el costo de un alquiler durante la preparación.
La falta de recursos también se manifiesta mediante campañas particulares. Rifas, sorteos y pedidos de colaboración se convirtieron en herramientas utilizadas por deportistas para financiar viajes, equipamiento y participación en competencias.
Según un informe del observatorio Táctica citado por El Destape, durante el primer semestre de 2026 la ejecución del presupuesto destinado a políticas deportivas registró una caída real del 4% respecto del mismo período de 2025. La diferencia resulta mucho mayor cuando se toma como referencia 2023: la contracción real acumulada ronda el 68%.
Algunas áreas registraron reducciones todavía más pronunciadas. De acuerdo con el mismo relevamiento, los recursos destinados al Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) sufrieron una caída cercana al 75% en términos reales frente al primer semestre de 2023.
Para el deporte comunitario, la reducción alcanzó el 82,8%, mientras que las partidas destinadas a clubes de barrio muestran una caída del 98,8%.
La disminución de recursos destinados al desarrollo de actividades y competencias nacionales constituye otro de los puntos señalados por el informe, ya que esos torneos funcionan como instancias de formación, detección y desarrollo de atletas antes de su llegada al alto rendimiento.
El nuevo esquema de becas también establece categorías destinadas a deportistas jóvenes. La denominada “Proyección Suramericana Juvenil” está dirigida a atletas de entre 16 y 21 años y fija un monto mensual de $326.592.
Sin embargo, para acceder al beneficio no alcanza únicamente con ser considerado un deportista con potencial de desarrollo. Entre los criterios establecidos aparece la obtención previa de resultados deportivos, como una medalla en competencias suramericanas juveniles o torneos equivalentes.
El mecanismo abre otra discusión alrededor del modelo de financiamiento: parte del acompañamiento económico llega después de que el joven consiguió resultados internacionales, pese a que alcanzar esas competencias requiere previamente entrenamiento, viajes, equipamiento y preparación.
La Resolución 139/2026 señala que para establecer el aumento del 8% se analizó “la evolución de los costos asociados a la preparación y participación” junto con las disponibilidades presupuestarias.
Los Juegos Suramericanos forman además parte del camino hacia el próximo ciclo olímpico. Después de Santa Fe 2026 aparecen en el calendario los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos de Lima 2027 y, finalmente, los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Los Ángeles 2028.
La paradoja aparece a pocos días del comienzo de los Juegos. Mientras 658 deportistas argentinos se preparan para competir en Santa Fe, Rosario y Rafaela, incluso una beca correspondiente a un campeón suramericano queda por debajo del valor promedio informado para alquilar un monoambiente en la Ciudad de Buenos Aires.
