Frente a los pronósticos que anticipan precipitaciones extremas y fuertes vientos desde noviembre, el Ministerio de Agua y Energía desplegó maquinarias y relevamientos en las zonas más vulnerables del Norte y Oeste provincial.
Ante la amenaza del fenómeno climático El Niño, el Gobierno provincial puso en marcha un plan integral de obras preventivas y relevamientos territoriales en los departamentos más expuestos de La Rioja. La medida busca amortiguar el impacto de tormentas severas y evitar inundaciones o la interrupción de servicios básicos en las comunidades del interior.
El ministro de Agua y Energía, Adolfo Scaglioni, advirtió que los informes meteorológicos prevén intensas caídas de agua en períodos de tiempo muy breves, lo que encendió las alarmas en las cuencas de mayor cauce. «Esta preocupación nace por los informes que tenemos sobre lo que va a acontecer. Serán grandes caídas de agua en poco tiempo y estamos trabajando con todos los intendentes para identificar los lugares más sensibles ante la crecida de los ríos», explicó el funcionario.
Los primeros trabajos ya se iniciaron en el departamento Famatina, puntualmente con el armado de defensas en las localidades de La Cuadra y La Costa, donde se opera con maquinaria pesada para encauzar los flujos hídricos y minimizar daños en zonas habitadas y productivas.
Además del desborde de cauces en el Norte y Oeste de la provincia, la gestión provincial enfoca sus tareas en la infraestructura eléctrica ante los avisos de fuertes ráfagas de viento. «Nos preocupa el tema de los postes de madera en el interior por las perforaciones y el agua, sumado a la cantidad de lluvia que caerá en poco tiempo», puntualizó Scaglioni.
Con una estimación oficial que sitúa el inicio de las tormentas a partir de noviembre, las cuadrillas provinciales aceleran las tareas de limpieza, encauzamiento y fortalecimiento técnico en el territorio para resguardar a la población frente a la contingencia climática.
