En la octava audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, el testimonio del médico forense Carlos Mauricio Cassinelli marcará el pulso de la jornada. El facultativo, responsable de la autopsia realizada en San Fernando, detallará ante el Tribunal N°7 de San Isidro los hallazgos críticos en el cuerpo del astro: un edema agudo de pulmón vinculado a una insuficiencia cardíaca crónica y un corazón notablemente agrandado. Para Cassinelli, la clave de la negligencia reside en que la casa de Tigre carecía del equipamiento médico básico que el cuadro de Maradona exigía antes de su externación.
A la par del forense, comparecerán cinco especialistas de la clínica Ipensa, lugar donde el «Diez» estuvo internado antes de su paso por Olivos. Entre ellos destaca el neurocirujano Guillermo Burry, quien ya ha manifestado que en aquel momento «no era el momento oportuno» para operar a Maradona del hematoma subdural, contradiciendo la decisión final que tomó Leopoldo Luque.
Junto a Burry, declararán los médicos Marcos Correa, Oscar Franco, Martín Cesarini y Flavio Tunessi. Sus testimonios buscan reconstruir el estado real de Maradona a principios de noviembre de 2020 y determinar si el traslado y la posterior atención domiciliaria fueron las causantes del desenlace fatal. Bajo la lupa de los jueces se mantiene la actuación de los ocho imputados, encabezados por Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, acusados de homicidio simple con dolo eventual.
