La producción nacional Electro Andes, una serie de animación 2D desarrollada por el estudio argentino Bellolandia, fue presentada la semana pasada en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy, en Francia, uno de los encuentros más importantes de la industria audiovisual a nivel mundial.
El proyecto, que comenzó a gestarse en 2020, propone una historia de ciencia ficción con estética cyberpunk ambientada en un pueblo andino de montaña, donde la tecnología, el extractivismo y las tradiciones ancestrales se entrelazan en una trama con fuerte identidad sudamericana.
Su creador, Nacho Melter, explicó que la elección de la animación tradicional en 2D responde a una búsqueda artística que permite desarrollar una impronta autoral con especial atención al diseño, la composición y la expresividad de los personajes. Entre las principales influencias visuales mencionó clásicos del anime como Akira y Ghost in the Shell.
La historia transcurre en Arcadia Iruyana, un asentamiento dominado por Black Mountain, una megacompañía minera que controla el territorio y explota tanto los recursos naturales como a la población local. En ese contexto, los protagonistas Cal y Pietro, dos hermanos, se unen a una organización ecologista clandestina para infiltrarse en la mina e investigar la desaparición de su abuelo. En el camino deberán enfrentarse tanto a un sistema tecnocrático como a fuerzas ancestrales ocultas en las profundidades de la montaña.
Según Melter, el objetivo fue construir una obra que proyecte la identidad argentina y latinoamericana hacia un futuro de ciencia ficción. “En vez de hacer un cyberpunk genérico, buscamos pensar cómo sería uno sudamericano, atravesado por minería, extractivismo, espiritualidad, desigualdad y memoria ancestral”, señaló.
La producción también incorpora elementos propios de la cultura local, como la relación de las comunidades de montaña con su territorio, las luchas frente al extractivismo y el humor característico del barrio argentino. El creador sostuvo que la intención no fue representar la cultura nacional de manera costumbrista, sino convertir esos rasgos en una propuesta de alcance universal.
Bellolandia inició el desarrollo del proyecto con un reducido equipo de seis personas y financiamiento propio. Tras la difusión del primer adelanto en 2023, la producción del episodio piloto creció hasta reunir a más de cien profesionales trabajando de manera simultánea durante 2024.
Melter destacó que la industria argentina cuenta con talento suficiente para competir en el mercado internacional, aunque advirtió que enfrenta dificultades para sostener este tipo de producciones debido a la falta de financiamiento, políticas públicas de largo plazo y estructuras comerciales que permitan escalar los proyectos.
Tras su presentación en Annecy, el estudio busca conseguir socios estratégicos para concretar la primera temporada de Electro Andes. Además, adelantó que el universo narrativo fue concebido para expandirse en el futuro mediante nuevas historias, derivados y otros formatos audiovisuales.
