Los periodistas acreditados en la Casa Rosada denunciaron este lunes que encontraron cajones abiertos, pertenencias fuera de lugar y elementos personales revueltos dentro de la sala de prensa, por lo que sospechan que una persona habría ingresado al lugar durante el fin de semana.
La situación fue advertida por los primeros trabajadores de prensa que llegaron durante la mañana a la sede del Gobierno nacional. Según relataron, algunos objetos que habitualmente permanecían guardados dentro de los escritorios aparecieron sobre las mesas o en lugares diferentes.
Por el momento, no se informó oficialmente quién ingresó a la sala ni en qué circunstancias ocurrió el episodio. Tampoco está determinado públicamente si el objetivo fue revisar las pertenencias de los periodistas o si se trató de un hecho de inseguridad, por lo que las circunstancias permanecen bajo interrogante.
Uno de los cuestionamientos planteados por los acreditados estuvo relacionado con las condiciones de seguridad del espacio. Según señalaron, durante administraciones anteriores los propios periodistas disponían de una llave de la sala y el lugar quedaba cerrado cuando se retiraba el último trabajador.
Esa modalidad cambió durante la actual gestión y, de acuerdo con los testimonios recogidos, actualmente la sala queda abierta. Los periodistas sostienen que esta situación podría haber permitido que alguien ingresara durante el fin de semana.
El periodista Fabián Waldman, acreditado en Casa Rosada, difundió imágenes de cómo encontraron el lugar y denunció públicamente que los cajones habían sido abiertos y sus pertenencias estaban revueltas.
El episodio generó preocupación entre los trabajadores debido a que se produjo dentro de Balcarce 50, cuyo esquema de seguridad interna se encuentra bajo responsabilidad de la Casa Militar.
Entre el 23 de abril y el 4 de mayo, la sala de periodistas permaneció cerrada durante once días. Luego de su reapertura se implementaron nuevas restricciones y controles para los trabajadores acreditados.
Según denunciaron periodistas que trabajan en el lugar, actualmente deben atravesar controles para la detección de metales, registrar sus ingresos y egresos y dejar sus credenciales al entrar. También afirmaron que tienen limitada la circulación por determinados sectores de la sede gubernamental.
Aquellas medidas se habían implementado después de que Casa Militar presentara una denuncia judicial por un supuesto episodio de “espionaje” atribuido a un periodista de TN. De acuerdo con la información publicada por Página/12 y otros medios, esa denuncia fue posteriormente desestimada por la Justicia.
FOPEA también se pronunció sobre lo ocurrido y reclamó que el episodio sea investigado. La organización vinculó la situación con sus advertencias sobre las condiciones para el ejercicio periodístico y cuestionó las restricciones y situaciones de intimidación hacia trabajadores de prensa.
Hasta el momento, la información disponible permite establecer que los periodistas encontraron sus espacios y pertenencias alterados, pero no permite atribuir el ingreso a una persona o sector determinado. Determinar quién accedió a la sala, cuándo lo hizo y con qué finalidad requerirá el esclarecimiento del episodio.
