Desde la Casa Rosada confirmaron que convocarán a los rectores para discutir el presupuesto y rediseñar la distribución de fondos. El foco estará puesto en el financiamiento de los hospitales universitarios y en la implementación de nuevas auditorías.
Tras la masiva marcha universitaria de hoy, martes 12 de mayo, el Gobierno nacional anunció su intención de formalizar una instancia de conversaciones con las autoridades académicas. El objetivo central del Ejecutivo es avanzar en un rediseño del esquema presupuestario, priorizando especialmente las partidas destinadas a los hospitales universitarios, instituciones que el oficialismo considera clave dentro del sistema de salud y educación.
La convocatoria oficial fue anticipada por Alejandro Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias, quien precisó que el llamado se extenderá a todos los rectores de universidades que cuenten con centros de salud bajo su órbita. Esta decisión surge en un contexto de alta tensión política, luego de semanas de advertencias por parte de las casas de estudio sobre las dificultades operativas para garantizar el normal funcionamiento de las aulas y laboratorios.
Desde los despachos de Balcarce 50 insistieron en que cualquier actualización o incremento de los recursos deberá estar estrictamente ligado a mecanismos de transparencia. En este sentido, fuentes oficiales defendieron la necesidad de auditar el uso de los fondos públicos, bajo la premisa de que el sistema de financiamiento requiere una modernización en sus rendiciones de cuentas.
Por su parte, la comunidad universitaria, integrada por rectores, docentes y estudiantes, llega a esta instancia tras reclamar una recomposición urgente frente al impacto de la inflación. Las demandas no solo se centran en los gastos de funcionamiento básicos, sino también en el sostenimiento de los salarios y las áreas de investigación científica, que se han visto comprometidas por el congelamiento de partidas.
