En el marco de la Semana del Malbec, el departamento de Chilecito atraviesa una agenda de actividades que combina promoción turística, degustaciones y visibilización de la producción vitivinícola local. Según el sommelier chileciteño Martín Melián, el evento muestra una expansión sostenida tanto en participación como en articulación entre bodegas, con un impacto creciente en el turismo interno.
La propuesta comenzó el viernes 17 con una degustación y cata de vinos en la Plaza Principal Caudillos Federales, donde participaron bodegas de la región como Cooperativa La Riojana, Valle de la Puerta y el grupo Las Flechas. En ese espacio se presentaron distintas expresiones de la cepa Malbec, abarcando desde vinos jóvenes hasta etiquetas de mayor crianza, en un intento de acercar el producto a públicos diversos y no especializados.
Melián explicó que la agenda no se limitó a un único punto de encuentro, sino que se extendió a diferentes bodegas y circuitos del territorio. También señaló que fue convocado a participar en Famatina, donde se desarrolló una cata de vinos de altura, lo que refuerza la diversificación de experiencias dentro del calendario del evento.
Uno de los ejes que el sommelier destacó fue la consolidación progresiva de la llamada ruta del vino en la región. Según su mirada, las bodegas locales han logrado una mayor articulación entre sí, integrando tanto establecimientos turísticos consolidados como otros en proceso de posicionamiento. Esta coordinación, afirmó, contribuye a una oferta más homogénea y atractiva para visitantes.
En términos territoriales, los circuitos de Chilecito, Famatina y la Costa funcionan de manera interconectada, lo que permite ampliar la experiencia turística más allá de visitas aisladas a bodegas. Esta lógica de recorrido integrado se alinea con tendencias del enoturismo en distintas regiones del país, donde la experiencia del vino se vincula con paisaje, gastronomía y cultura local.
Sin embargo, uno de los datos más relevantes señalados por Melián es el crecimiento del turismo interno. De acuerdo con su observación, el tour del vino a nivel departamental tuvo una buena repercusión, con una participación significativa de residentes locales. Este aspecto resulta clave en contextos donde el turismo interno funciona como sostén de actividades culturales y productivas en períodos de menor llegada de visitantes externos.
En cuanto a la calidad del producto, el sommelier sostuvo que los vinos riojanos presentan estándares competitivos a nivel nacional, con diversidad de estilos que responden a distintos perfiles de consumo. También remarcó que algunas bodegas de la provincia ya cuentan con presencia en mercados internacionales y reconocimiento mediante premios, lo que refuerza la inserción del sector en circuitos globales del vino.
Durante el mes continúan previstas actividades como nuevas ediciones del tour del vino, visitas guiadas y experiencias gastronómicas con maridajes. Algunos restaurantes de la zona incluso han incorporado el mes del Malbec como eje temático, ofreciendo menús especiales que acompañan la cepa con distintas preparaciones.
Finalmente, Melián hizo referencia a los modos de consumo del vino y buscó relativizar ciertas normativas sociales sobre su ingesta. Sostuvo que la experiencia del vino es principalmente subjetiva y que su disfrute no debería estar condicionado por formas rígidas de consumo. En esa línea, señaló que prácticas como agregar hielo o soda no deberían ser estigmatizadas, aunque recomendó mantener una temperatura adecuada para preservar las características sensoriales de la bebida.
