Barrios de Pie montará una olla popular frente a la propiedad que el Jefe de Gabinete no puede explicar ante la Justicia, denunciando el recorte de programas que deja sin sustento a casi un millón de trabajadores.
En un acto de fuerte carga simbólica y política, la organización Barrios de Pie trasladará este jueves el reclamo social al corazón del escándalo patrimonial del Gobierno. A partir de las 11, la calle Miró al 500, en el barrio porteño de Caballito, será el escenario de una olla popular frente a la lujosa propiedad de Manuel Adorni, el mismo inmueble que hoy está bajo la lupa de Comodoro Py por presunto enriquecimiento ilícito.
La protesta surge como respuesta directa al cierre del programa «Volver al Trabajo», una medida del Ministerio de Capital Humano que deja a la deriva a 951.871 trabajadores de la economía popular. Estos beneficiarios, que percibían un ingreso de apenas $78.000, representan el eslabón más débil de una cadena que la gestión de Javier Milei parece decidida a romper, ensañándose particularmente con las cocineras de los comedores comunitarios.
Desde la agrupación denunciaron la obscena asimetría entre el ajuste que sufre el pueblo y la vida de privilegios que ostenta el entorno presidencial. «Mientras funcionarios nacionales compraron casas, viajaron al exterior en vuelos privados y sacaron créditos en el Banco Nación, las cocineras se quedan sin su escaso ingreso, poniendo en peligro la apertura de los comedores», sentenciaron a través de un comunicado que expone la doble vara ética del oficialismo.
Norma Morales, referente de Barrios de Pie y Secretaria General Adjunta de la UTEP, fue lapidaria al referirse al Jefe de Gabinete: «Es increíble que este mamarracho diga que se desloma mientras viaja al exterior y se compra casas que no puede justificar». La dirigente advirtió que la política económica de la administración libertaria está empujando a millones a la pobreza total, mientras los funcionarios de turno se enriquecen a espaldas de la crisis que ellos mismos profundizaron.
