En el aniversario del departamento, el gobernador Ricardo Quintela entregó nuevas soluciones habitacionales que consolidan una política de estado orientada a garantizar el derecho al hogar en todo el territorio provincial.
Durante los festejos por los 329 años de Vinchina, el Gobierno provincial concretó la entrega de dos nuevas unidades habitacionales, alcanzando un total de 52 familias beneficiadas en el departamento a través del Plan Angelelli.
En esta oportunidad, las familias de Juan Román y Alejandra Flores Gaitán, junto a la de Dayana Galleguillo, recibieron las llaves de sus hogares, resultado de un esquema de trabajo que integra fondos provinciales, recursos municipales y mano de obra local para dar respuesta a las necesidades sociales más urgentes.
La diputada nacional Gabriela Pedrali destacó que la continuidad de este programa responde a una firme decisión política de sostener la vivienda como un derecho fundamental y no como un privilegio.
Subrayó que estas acciones construyen esperanza y transforman realidades concretas, permitiendo que las familias inicien una nueva etapa con la seguridad de un techo propio, bajo el respaldo de una Constitución Provincial que garantiza la justicia social en cada rincón de La Rioja.
Por su parte, la intendenta Adriana Arias puso en valor el esfuerzo compartido entre el programa municipal «Raíces de Amor» y el Plan Angelelli, señalando que una de las viviendas fue construida en tiempo récord con la colaboración de los propios beneficiarios en el aporte del terreno.
La jefa comunal enfatizó que estas obras representan el verdadero sentido del federalismo, asegurando que los niños y jóvenes del interior tengan acceso a las mismas oportunidades y condiciones de vida que quienes residen en la Capital.
El acto, que contó con la presencia de la vicegobernadora Teresita Madera y el secretario de la Gobernación Ricardo Herrera, reafirmó el compromiso de la gestión por mantener el ritmo de soluciones habitacionales y mejoramientos integrales.
Según expresaron las autoridades, estas entregas no solo resuelven un déficit edilicio, sino que fortalecen el arraigo y la dignidad de las comunidades del Valle del Bermejo.

