Insólita jornada para el presidente Javier Milei, quien, lejos de concentrar su actividad pública en algunas de las principales preocupaciones del país, como el aumento de la morosidad, el cierre de empresas y la inflación, pasó más de ocho horas activo en X (ex Twitter) con una catarata de ataques contra periodistas y medios de comunicación.
El mandatario dedicó buena parte del martes a cuestionar al periodismo con fuertes insultos y respaldó el pedido del ministro de Economía, Luis Caputo, para que se sancione a los periodistas que publiquen información que, según su criterio, carezca de sustento. El episodio se produjo después de los cruces por las versiones sobre el estado de salud del Presidente que circularon la semana pasada.
El nuevo embate comenzó alrededor de las 10.30, cuando Milei citó una publicación de Caputo en la que el funcionario cuestionaba una nota de LA NACION sobre los ataques del Presidente a la prensa. El artículo señalaba que durante la semana anterior se habían registrado más de 300 mensajes con insultos, acusaciones sin pruebas y llamados al odio.
A partir de allí, Milei multiplicó sus publicaciones y respuestas contra periodistas. En una de ellas, calificó a los trabajadores de prensa como “mierdas mentirosas con micrófono”, en respuesta a una publicación vinculada con el debate sobre el rol de los medios.
En otro mensaje, el Presidente respaldó directamente la propuesta de Caputo de establecer sanciones para periodistas. El ministro había planteado que “no es razonable que alguien escriba cosas sin ningún tipo de sustento y no tenga consecuencias”.
Milei también respondió con su habitual “Masterclass” a una publicación que cuestionaba a quienes, según el usuario, no ceden ante las presiones relacionadas con la pauta oficial.
La extensa actividad del Presidente en redes vuelve a poner en el centro del debate la relación entre el Gobierno y los medios de comunicación, así como los límites y las garantías vinculadas con la libertad de expresión.
Mientras tanto, entre las principales preocupaciones económicas aparecen el aumento de la morosidad bancaria, la pérdida de poder adquisitivo, la inflación y el cierre de empresas. El contraste entre esos problemas y las horas que el Presidente dedicó a confrontar públicamente con periodistas volvió a generar cuestionamientos sobre sus prioridades.
