Profesionales de la salud que prestan servicios en el PAMI iniciaron este lunes un paro nacional de 72 horas en rechazo a una modificación en el esquema de remuneración, que consideran perjudicial para sus condiciones laborales.
La medida fue convocada por la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines, con el respaldo de la Asociación de Médicos de la República Argentina, tras la implementación de la resolución 1107/2026, firmada el pasado 9 de abril.
El eje del conflicto radica en el cambio del sistema de pago a los médicos de cabecera. Según denuncian los gremios, se eliminó el esquema mixto vigente —que combinaba una cápita básica por paciente con el pago por consultas realizadas— para pasar a un sistema completamente capitado, con un monto fijo mensual de $2.100 por afiliado.
Desde las organizaciones médicas advirtieron que esta modificación implica una pérdida de ingresos y una sobrecarga laboral. Según sus estimaciones, para alcanzar un ingreso que permita sostener un consultorio y cubrir costos básicos, un profesional debería atender a cerca de mil pacientes mensuales, lo que equivaldría a más de 30 consultas diarias.
La medida de fuerza, que se extenderá hasta el jueves, incluye además una movilización prevista para el miércoles frente a la sede central del organismo. Los gremios anticiparon que, en caso de no obtener respuestas, podrían avanzar con un plan de lucha que contemple un paro por tiempo indeterminado.
Desde el sector sostienen que la nueva modalidad de pago no solo afecta a los profesionales, sino que también podría impactar en la calidad de atención a los afiliados, en un contexto de creciente demanda dentro del sistema de salud destinado a jubilados y pensionados.
