Un informe advierte sobre un fuerte retroceso en el entramado productivo argentino, con más de 24.000 empresas cerradas desde diciembre de 2023. La construcción, el transporte y las pymes figuran entre los sectores más golpeados, en un contexto de recesión que no muestra señales de recuperación.
La crisis económica en Argentina continúa profundizándose y deja como saldo un marcado deterioro en el tejido empresarial. Según el informe “Monitor mensual de empresas”, elaborado por Fundar en base a datos oficiales, más de 24.000 empresas cerraron desde la asunción del presidente Javier Milei en diciembre de 2023.
El relevamiento indica que el país pasó de 512.357 unidades productivas registradas a 488.177, lo que representa la desaparición de 24.180 firmas en poco más de dos años. Se trata, además, del período de mayor destrucción neta de empleadores desde que existen registros comparables, con una caída sostenida y sin señales de recuperación.
Entre los sectores más afectados, el transporte y almacenamiento lidera las pérdidas con 5.899 empresas menos (-15%). Le siguen el rubro inmobiliario, con 3.439 cierres (-11,6%), y la construcción, con 1.947 firmas menos, en un escenario marcado por la paralización de la obra pública y la caída del consumo.
En la industria manufacturera, la baja alcanza el 5,83%, con fuerte impacto en actividades como cuero y calzado (-19,3%), industria maderera (-11,3%) y confección de prendas (-11,2%).
A nivel territorial, la tendencia negativa es generalizada. La Rioja encabeza las caídas con un retroceso del 16,06%, seguida por Chaco, Tierra del Fuego y Corrientes. La excepción es Neuquén, sostenida por la actividad en Vaca Muerta.
El impacto también alcanza al empleo formal, ya que cada cierre implica pérdida de puestos registrados. La mayoría de las firmas afectadas son pymes de hasta diez trabajadores, con menor capacidad para afrontar la crisis. En este escenario, ya se acumulan 16 meses consecutivos de caída, sin señales de mejora a corto plazo.
