El INDEC reveló que casi 6 de cada 10 trabajadores en los extremos de la pirámide de edad se encuentran fuera del sistema formal. El sector doméstico y la construcción lideran los índices de precariedad.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) presentó los resultados del informe sobre el mercado de trabajo correspondientes al cuarto trimestre de 2025, arrojando una cifra preocupante para la estructura económica del país: el 43% de la población ocupada en los 31 aglomerados urbanos relevados trabaja en condiciones de informalidad.
De un universo de 30 millones de personas que habitan estos centros urbanos, la tasa de empleo se ubicó en el 45%, lo que representa a 13,5 millones de personas con alguna ocupación. Sin embargo, el dato alarmante surge al desglosar la calidad de ese empleo, donde solo el 56,9% cuenta con aportes y beneficios de ley, mientras que el resto desarrolla sus actividades al margen de las normas regulatorias.
La brecha generacional es uno de los puntos más críticos del informe. Según los datos del organismo, la informalidad ensaña sus garras en los jóvenes de hasta 29 años y en los adultos mayores de 65 años. En ambos grupos, casi 6 de cada 10 trabajadores son informales, con tasas del 58,4% y 58,0% respectivamente. En contraste, el grupo de entre 30 y 64 años presenta un índice sensiblemente menor, del 37,6%.
En términos de género, las mujeres sufren más la precariedad laboral que los varones. La tasa de informalidad femenina se situó en el 44,5%, mientras que para los hombres fue del 41,8%.
El análisis por rama de actividad muestra disparidades extremas. El servicio doméstico continúa siendo el sector con mayor nivel de desprotección, con un 78% de informalidad. Le sigue de cerca la industria de la construcción, con un 73,8%. En la otra vereda, el comercio presenta un 52,6% y la industria manufacturera muestra los niveles más bajos de este grupo, con un 37,2%.
Asimismo, la categoría bajo la cual se presta el servicio define fuertemente la condición de registro. El trabajo por «cuenta propia» registra una informalidad del 63,3%, una cifra que duplica la de los asalariados (36,3%) y es significativamente superior a la de los patrones o empleadores (28,6%).
El informe también detalla cómo se distribuye la fuerza laboral en la Argentina urbana. El sector formal concentra al 70,5% de los ocupados, aunque dentro de este mismo sector existe un 18,6% de trabajadores que no están debidamente registrados. Por su parte, el sector informal representa el 22,5% del total (compuesto íntegramente por empleo no registrado), mientras que el sector de hogares —que incluye el servicio doméstico— representa el 7% restante, con una altísima tasa de informalidad del 77,8%.
Estas cifras del cierre de 2025 ponen de manifiesto la persistencia de una estructura laboral fragmentada, donde una parte sustancial de la población activa carece de seguridad social, cobertura de salud y derechos jubilatorios.

