El INDEC reportó una mejora respecto a febrero, traccionada por el sector energético. Sin embargo, desde el sector pyme advierten que la industria es el rubro que más puestos de trabajo destruyó en lo que va del año.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reveló que la utilización de la capacidad instalada en la industria argentina alcanzó un 59,8% durante el mes de marzo. Este registro representa una recuperación del 5,2% en comparación con los datos de febrero y un incremento del 5,4% respecto al mismo periodo del año anterior.
A pesar de esta tendencia alcista en los números oficiales, el indicador aún no logra consolidarse por encima de la barrera del 60%, reflejando una reactivación moderada que se distribuye de manera desigual entre los diferentes sectores productivos.
El desempeño más destacado del mes se observó en el sector de Refinación del petróleo, que operó con un 86% de su capacidad.
Otras ramas que lograron superar el promedio general fueron las Industrias metálicas básicas con un 73,3%, Papel y cartón con un 70%, Sustancias y productos químicos con un 69,5% y Alimentos y bebidas con un 61,6%.
En la vereda opuesta, la realidad de otros rubros evidencia una parálisis mayor, como ocurre con la Industria automotriz, que apenas rozó el 50%, o los sectores de Textiles y Metalmecánica, que operaron en niveles críticos cercanos al 40%.
Sin embargo, el informe técnico del organismo que encabeza Pedro Lines contrasta con la preocupación manifestada por el sector privado.
Desde el Observatorio de Industriales Pymes Argentinos (IPA) advirtieron que esta mejora estadística no se traduce en estabilidad laboral, denunciando la pérdida de casi 80.000 puestos de trabajo registrados en el sector industrial desde diciembre.
El titular de la entidad, Daniel Rosato, subrayó que la economía atraviesa un proceso de reconversión hacia actividades primarias y extractivas que desatiende a la industria manufacturera, convirtiéndola en el principal foco de desempleo en lo que va del año.
