Las hijas del astro argentino iniciaron una acción civil por daños y perjuicios contra la magistrada destituida, en paralelo a las revelaciones que complican a Leopoldo Luque en el juicio penal por la muerte de Diego.
Dalma y Gianinna Maradona presentaron formalmente una demanda civil contra la exmagistrada Julieta Makintach ante el juzgado número 34. El conflicto legal se originó a partir de la participación de la entonces jueza en un proyecto documental vinculado a la muerte de su padre, lo que derivó meses atrás en un proceso de jury y su posterior salida del cargo. En esta nueva instancia, las herederas del exfutbolista buscan una reparación económica por los daños derivados de aquel accionar.
La presentación judicial, liderada por los abogados Diego García Fernández Sáenz y Adolfo Martín Leguizamón Peña, incluyó toda la documentación necesaria para acreditar la condición de herederas legítimas de las demandantes.
El objetivo central es establecer una sanción civil que acompañe la sanción administrativa que ya recibió la exjueza, profundizando el control sobre quienes intervinieron en la gestión del caso tras el fallecimiento del ídolo en 2020.
Un punto de conflicto técnico se generó en torno al monto de la indemnización solicitada. Inicialmente, el escrito de demanda indicaba un reclamo de 300 millones de pesos para cada una de las hermanas, pero la defensa intentó rectificar el documento alegando un error de redacción.
Según los letrados, la intención era solicitar esa cifra como un total a dividir entre ambas, aunque la corrección fue rechazada temporalmente por el juzgado debido a una irregularidad en las firmas digitales.
El secretario judicial, Santiago Villagran, consideró inválida la aclaración al detectar que las firmas habían sido pegadas digitalmente de forma improcedente. Debido a este fallo formal, el expediente continúa bajo la cifra original de 600 millones de pesos totales, a la espera de que los representantes de las Maradona presenten una nueva rectificación que cumpla con los estándares del sistema informático judicial para que el reclamo pueda seguir su curso normal.
Mientras se dirime esta disputa civil, el juicio penal en San Isidro sumó testimonios determinantes que complican al entorno médico de Diego. El cardiólogo Oscar Franco aseguró ante el tribunal que el neurocirujano Leopoldo Luque desestimó la realización de estudios coronarios complejos que podrían haber detectado a tiempo la falla cardíaca.
Esta declaración refuerza la hipótesis de la fiscalía sobre la negligencia y las omisiones en el cuidado del paciente durante su estadía en Tigre.
Finalmente, la audiencia contó con la palabra de Mario Schiter, médico que trató a Maradona durante décadas. Schiter fue contundente al señalar que, debido al historial clínico y los problemas de consumo del paciente, una internación domiciliaria era inviable para garantizar su supervivencia.
Sus declaraciones, sumadas a los reclamos de las hijas contra la exjueza, mantienen la causa Maradona en el centro de la escena judicial con múltiples frentes abiertos.
