En su debut oficial, el portavoz presidencial trazó los lineamientos macroeconómicos del gobierno libertario. Aseguró que la gestión de Milei no se rige por calendarios electorales, defendió la reasignación quirúrgica de partidas para mantener el equilibrio fiscal y adelantó reformas clave en tecnología e industria.
En su primera presentación oficial, el nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, trazó un detallado panorama de los lineamientos económicos de este Gobierno y destacó que las decisiones del Poder Ejecutivo no están sometidas a tiempos electorales. Durante la conferencia, el funcionario buscó consolidar el relato oficial al afirmar de manera tajante que esta gestión no imprime moneda ni «toma deuda» para financiar al fisco, sino que se enfoca en una reasignación de partidas para sostener el equilibrio presupuestario como eje central de su modelo.
Ravier enfatizó que la toma de decisiones en la Casa Rosada ya no está dada por la urgencia electoral o política de corto plazo. En ese sentido, definió a Javier Milei como un presidente que no piensa en la próxima elección, sino en los próximos 30 años y en las futuras generaciones de argentinos. Según explicó, el proyecto oficial ingresa ahora en una segunda etapa que consistirá esencialmente en impulsar medidas que expandan aún más las libertades económicas.
Dentro de las prioridades de esta nueva fase, el funcionario ponderó el impacto del denominado «Súper RIGI», una herramienta diseñada para potenciar industrias de vanguardia en el mundo que hoy resultan inexistentes en Argentina. Asimismo, destacó el avance de reformas normativas de fondo, haciendo hincapié en la reforma a la Ley de Sociedades, la cual habilitará la personería jurídica para empresas con inteligencia artificial, un paso que consideró clave para impulsar al país hacia el futuro.
El nuevo portavoz señaló que el objetivo central de su gestión comunicacional será transmitir a los ciudadanos, de la manera más clara y contundente posible, cómo las reformas estructurales que se han logrado tienen un impacto directo en la vida y en el porvenir de la sociedad.
En el cierre de su exposición, Ravier reconoció que en la búsqueda del orden fiscal se advierte que los recursos son finitos y calificó como legítimo el reclamo de fondos en algunas áreas sensibles. Sin embargo, defendió la ingeniería financiera que lleva adelante el Ministerio de Economía, asegurando que la tarea quirúrgica del equipo económico ha permitido redireccionar partidas de manera eficiente, logrando hitos concretos como la recuperación de los salarios docentes y la concreción de la inversión más grande en la historia del Hospital Garrahan.
