El Presidente hablará este jueves por cadena nacional luego de las declaraciones de Donald Trump sobre una posible revisión de la postura estadounidense. El contenido del mensaje se mantiene bajo reserva y es preparado junto a Cancillería y la Secretaría de Inteligencia.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, confirmó que la cadena nacional que el presidente Javier Milei dará el jueves 3 de septiembre a las 21 horas para hablar «de la causa Malvinas» será grabada minutos antes en Casa Rosada. La definición llegó en una conferencia de prensa realizada por la tarde de este martes, demorada por la reunión de Gabinete que el mandatario había encabezado por la mañana.
«El contenido del mensaje está siendo trabajado por el Presidente, junto al Canciller Pablo Quirno y a la Secretaría de Inteligencia de Estado», señaló Ravier ante los periodistas acreditados. Pese a la insistencia de la prensa por conocer más detalles, el vocero evitó dar precisiones «Por el momento, no podemos adelantar más detalles sobre el contenido de la cadena nacional», sostuvo, y remarcó que «no puede decir más nada» hasta que el propio Milei lo comunique.
La negativa a ampliar información se repitió a lo largo de todo el encuentro con la prensa. «No puedo decir mucho más, no tengo información sobre el contenido, sé que se está trabajando en este momento», insistió el funcionario. De todos modos, dejó una definición política clara: «Las Malvinas son argentinas y es una prioridad para el Presidente».
El hermetismo oficial abrió paso a las especulaciones. La periodista Silvia Mercado, acreditada en Casa Rosada, planteó en la red social X la hipótesis de que el anuncio pudiera referirse a sanciones contra las petroleras que operan en la plataforma continental de las islas. La conjetura cobra fuerza a partir de que trascendió que la británica Rockhopper Exploration planea una ampliación de capital para financiar el desarrollo del yacimiento Sea Lion, que explota junto a la israelí Navitas Petroleum en aguas de las Malvinas.
Ambas compañías avanzan con el proyecto y proyectan comenzar la producción en 2028, en un área que la Argentina reivindica como parte de su jurisdicción soberana y que contendría recursos estimados en unos 900 millones de barriles. El Gobierno ya había cuestionado esa explotación por considerarla una actividad «unilateral e ilegítima», y desde la Cancillería advirtieron que profundizarán las medidas para defender los derechos soberanos argentinos, recordando que tanto Rockhopper como Navitas fueron sancionadas previamente por el Estado nacional.
El anuncio presidencial llega apenas días después de que Donald Trump dejara abierta la posibilidad de revisar la histórica neutralidad estadounidense sobre el conflicto de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido.
