El gremio postal alertó sobre una nueva ola de cesantías y el cierre de sucursales que deja a los pueblos del interior sin servicios esenciales y con sueldos por debajo de la canasta básica.
La crisis en el Correo Argentino ha alcanzado niveles críticos en la provincia de La Rioja, donde el secretario general del sindicato, Víctor Aballay, confirmó en Radio La Red la llegada de nuevos telegramas de despido que profundizan la incertidumbre laboral.
Según el dirigente, los trabajadores enfrentan una situación económica insostenible, ya que las remuneraciones actuales no logran cubrir el costo de la canasta básica total, dejando a las familias del sector en una situación de vulnerabilidad extrema mientras el ajuste nacional sobre las empresas públicas se intensifica.
El conflicto trasciende lo salarial y golpea directamente la conectividad de la provincia con el cierre sistemático de oficinas en localidades del interior, donde el correo es el único nexo para el cobro de haberes jubilatorios y trámites de ANSES.
Esta retirada del Estado nacional genera un aislamiento administrativo y social, obligando a los ciudadanos de zonas rurales a recorrer grandes distancias para acceder a servicios básicos que antes tenían garantizados en su propia comunidad bajo la figura del correo oficial.
Ante este escenario de vaciamiento, la federación nacional y el gremio local han iniciado acciones legales para exigir la reincorporación de los despedidos y frenar lo que consideran un desguace planificado de la estructura logística estatal. Los trabajadores permanecen en estado de alerta, denunciando que detrás del argumento del déficit operativo se esconde una política de desfinanciamiento que pone en riesgo la soberanía de las comunicaciones y el derecho a la integración territorial en todo el país.
