El gobierno nacional intensificó con desesperación las gestiones para reunir los apoyos necesarios que le permitan avanzar con su proyecto de reforma electoral y, especialmente, con la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). El ministro del Interior, Diego Santilli mantendrá reuniones con gobernadores provinciales para intentar sumar consensos de cara al tratamiento legislativo previsto para agosto.
La iniciativa enfrenta un escenario complejo en el Senado, donde el oficialismo no logró reunir los votos suficientes para impulsar el debate durante las últimas semanas. La situación llevó a postergar la discusión parlamentaria y encendió señales de alerta dentro de la Casa Rosada.
Según trascendió, la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara Alta, Patricia Bullrich, había advertido previamente al Ejecutivo que los respaldos necesarios para aprobar la eliminación de las PASO no estaban garantizados.
Santilli retomó una serie de encuentros con mandatarios provinciales que ya había iniciado en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), donde también se abordaron temas vinculados a infraestructura, energía y financiamiento para las provincias.
Antes de una de esas reuniones, el ministro había reiterado su postura a favor de eliminar las primarias al considerar que representan un gasto elevado para el Estado. “La gente no quiere votar tantas veces”, había señalado, al sostener que el mecanismo implica un costo estimado en 250 millones de pesos.
Desde el gobierno aseguran que la instrucción de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, es continuar impulsando el proyecto pese a las dificultades para reunir apoyos parlamentarios. Sin embargo, distintos sectores de la oposición dialoguista y algunos aliados han expresado reparos o rechazo a la propuesta.
Las críticas provienen de bloques como la Unión Cívica Radical, el PRO y otros espacios provinciales. Algunos legisladores incluso plantearon alternativas, como modificar el sistema actual sin eliminarlo por completo. Entre ellas, se encuentra la propuesta del senador radical Eduardo Vischi, quien sugirió mantener las primarias pero sin carácter obligatorio.
Con este panorama, el Ejecutivo decidió ganar tiempo y posponer el tratamiento legislativo mientras avanza en negociaciones individuales con gobernadores. La estrategia apunta a llegar con mayores respaldos políticos al debate previsto para agosto.
Además de la eliminación de las PASO, la reforma electoral promovida por el Gobierno incluye cambios significativos en distintos aspectos del sistema político. Entre ellos, la eliminación del financiamiento público para campañas electorales, la supresión de los espacios gratuitos de publicidad en radio y televisión, modificaciones en los límites de aportes privados para campañas, cambios en la Boleta Única, la eliminación de la obligatoriedad del debate presidencial y una nueva versión del proyecto de Ficha Limpia.
También propone modificar el sistema de elección de los representantes argentinos en el Parlamento del Mercosur (Parlasur), quienes pasarían a ser designados por la Cámara de Diputados hasta que exista un mecanismo regional unificado de elección.
