En el Estadio Carlos Augusto Mercado Luna y con un clima de final, Defensores de la Boca y San Francisco igualaron 0-0 en el partido de ida de las semifinales del Torneo Local de la Liga Riojana de Fútbol. El encuentro, disputado ayer jueves 27 de agosto, fue una verdadera batalla táctica y física, donde la intensidad y los roces superaron al buen fútbol, dejando la serie totalmente abierta para la revancha.
El choque prometía emociones fuertes, enfrentando a dos equipos que llegaron a esta instancia tras dejar en el camino a rivales de fuste. Defensores de la Boca, el «Defe», venía entonado tras eliminar a Rioja Juniors, mientras que San Francisco, el «Santo», había hecho lo propio ante Andino. Con este telón de fondo, la expectativa era máxima en el estadio de Vargas, donde la parcialidad de San Francisco se hizo sentir con fuerza desde temprano, aunque la hinchada del Defe no tardó en responder con su habitual colorido y aliento.
Desde el pitazo inicial, el partido se tornó trabado y disputado en cada rincón de la cancha. La cancha, quizás algo húmeda o mojada de más, contribuyó a la imprecisión inicial de ambos equipos, que abusaron del pelotazo y no lograron hilvanar juego asociado. Las indicaciones de los técnicos eran intensas desde el arranque, reflejando el nerviosismo y la importancia del duelo.
A los 10´del primer tiempo, Defensores tuvo la primera aproximación clara con un centro peligroso de Luciano Luna. A partir de allí, el Defe pareció tomar las riendas del partido, buscando la sociedad entre Lucas Giraldo (5) y el delantero Guzmán, con la camista número 9. Sin embargo, la defensa del Santo se mostró sólida y atenta, neutralizando los intentos del rival.
El clima caliente se palpaba no solo en la cancha, sino también en los bancos de suplentes. San Francisco protestó airadamente algunas faltas menores que el arbitraje no cobró, mientras que el Defe reclamaba con insistencia cada infracción. Cerca del final del primer tiempo, una falta al borde del área grande a favor de Defensores, ejecutada por Guzmán, fue desviada con una gran atajada por el arquero de San Francisco. El posterior córner, lanzado por el 10, terminó con un cabezazo del 9 por encima del travesaño, en una de las chances más claras de la etapa inicial. San Francisco también tuvo la suya con un cabezazo desviado tras un centro del 3. El descanso llegó con el marcador en cero y con la sensación de que ninguno de los dos equipos estaba dispuesto a regalar nada.
En la segunda mitad, San Francisco salió con mayor determinación, buscando imponer condiciones y adelantando sus líneas. El «Santo» logró tener más posesión del balón, pero careció de claridad para vulnerar la defensa de Defensores. El técnico del Defe buscó respuestas en el banco de suplentes y dispuso el ingreso de Francisco Velázquez (16) para darle frescura al mediocampo. Luego, ingresó de Blas Marino (17), por el 7, buscando más peso ofensivo.
Por su parte, San Francisco también movió sus piezas con un par de cambios para renovar el aire de su equipo. El partido siguió siendo físico y con roces, con intensos cruces entre los jugadores. El árbitro tuvo que intervenir en varias ocasiones para calmar los ánimos y amonestó a Lucas Giraudo (5) de Defensores.
Hacia el final del encuentro, el cansancio se hizo sentir y ambos equipos parecían conformarse con el empate. Hubo algunas aproximaciones aisladas, como un remate del 16 de Defensores a las manos del arquero o un disparo desviado del 17 del Santo, pero ninguna jugada de verdadero peligro. Los minutos se consumieron entre faltas, interrupciones y el deseo compartido de no cometer errores que pudieran costar el partido.
El pitazo final decretó el 0-0 definitivo, un resultado que refleja la paridad y la intensidad que caracterizaron a la semifinal de ida. La serie está totalmente abierta y se definirá en el partido de vuelta, donde Defensores de la Boca y San Francisco volverán a verse las caras para determinar quién se ganará el derecho de jugar la gran final del Torneo Local de la Liga Riojana de Fútbol.

