El «Xeneize» se impuso por 2 a 0 frente al «Cuervo» en el Estadio Mercado Luna, en un encuentro cargado de polémicas, tarjetas rojas, incidentes en la tribuna y goles claves en momentos decisivos.
En una tarde vibrante y calurosa en el Estadio Mercado Luna, Defensores de la Boca dio un paso gigante hacia el título al derrotar por 2 a 0 a San Vicente en la primera final de la Liga Riojana de Fútbol. En un partido donde el juego directo, las fricciones y la tensión sobrepasaron por momentos el césped, el conjunto dirigido por Ricardo González supo pegar en los momentos oportunos y resistir en la adversidad.
El encuentro comenzó con la intensidad típica de una final. Tras los saludos protocolares entre los capitanes e integrantes de los bancos de suplentes, la pelota echó a rodar en un clima espeso. Apenas a los 5 minutos, la parcialidad de San Vicente ingresaba al estadio desplegando su colorido, mientras en la cancha Defensores mostraba sus primeras cartas con aproximaciones peligrosas.
A los 11 minutos llegó la primera gran controversia de la tarde: todo Defensores reclamó un supuesto penal que el árbitro Andrés Agüero dejó pasar. La protesta subió de tono en los bancos y le costó la expulsión a un integrante del cuerpo técnico boquense apenas un minuto después.
La efervescencia del campo de juego se trasladó a las gradas, a los 15 minutos, serios incidentes entre la parcialidad de San Vicente obligaron a desviar la atención del campo de juego. Pese a que el ritmo futbolístico mermó levemente hacia el cuarto de hora, la violencia en la tribuna continuaba en aumento.
En medio de ese caos, Defensores golpeó con precisión, a los 21 minutos, tras una excelente maniobra colectiva y una gran jugada de ataque, el goleador Pablo Guzmán (9) no perdonó y mandó la pelota a la red para abrir el marcador y desatar la locura del pueblo boquense.
El gol desordenó los planes del DT de San Vicente, pero las malas noticias para Defensores empezaron a ser físicas y disciplinarias. A los 23′ debió abandonar la cancha por lesión su dorsal 11 (Josué Vargas), permitiendo el ingreso de Blas Mariño (17). A los 25′, Facundo Páez voló para ahogarle el empate al «7» de San Vicente (Federico Puga).
En ese contexto hostil, a los 32′ el árbitro mostró la tarjeta roja directa a Lucas Giraudo (5 de Defensores) por una dudosa infracción, dejando a su equipo con diez hombres.
San Vicente volcó su juego buscando aprovechar la ventaja numérica con el «10» Mateo Ibarra comandando las acciones, pero la defensa de Defensores aguantó los embates e incluso rozó el segundo gol a los 41′ tras un contragolpe fulminante que tapó de manera providencial el arquero Mauricio Vergara. Tras 4 minutos de adición repletos de pechazos, reclamos y protestas de ambos lados, la primera mitad bajó el telón con la ventaja mínima para el Boquense.
El complemento comenzó con un clima más sereno desde los bancos de suplentes, pero la batalla táctica continuó implacable. San Vicente salió decidido a emparejar las acciones, adelantando sus líneas y dominando el trámite territorial durante los primeros minutos.
Sin embargo, las fuerzas volvieron a equipararse a los 15 minutos del segundo tiempo, cuando el defensor número 2 (Foressi Alex) de San Vicente vio la tarjeta roja tras una dura infracción al borde del área, dejando a ambos conjuntos con diez futbolistas sobre el verde césped.
Con más espacios, Defensores de la Boca recuperó el aire y comenzó a dañar con ataques punzantes. A los 37 minutos llegó la jugada definitiva del partido: una letal combinación entre el sacrificado Pablo Guzmán (9) y el ingresado Blas Mariño (17) terminó con este último definiendo con categoría para marcar el 2 a 0 lapidario.
El tramo final del cotejo tuvo dramatismo puro. A los 43′, el arquero titular de Defensores, Facundo Páez, sufrió una dolencia física severa. Tras aguantar un par de minutos en cancha, debió retirarse sustituido a los 47′ por el guardameta suplente Luis Zárate (12) durante los 6 minutos de adición decretados por la terna arbitral.
San Vicente intentó el descuento a puro centro y remates lejanos, pero el pitazo final decretó el triunfo inobjetable de Defensores de la Boca. Con esta victoria por 2-0, el «Xeneize» saca una luz de ventaja crucial de cara al choque de vuelta y acaricia la gloria en la Liga Riojana, tras una tarde de pura guapeza, temple y efectividad.
