Mientras el consumo de carne vacuna en Argentina sigue en caída, las exportaciones alcanzan niveles récord. Desde noviembre de 2023, el consumo por habitante se redujo en casi seis kilos al año, mientras que los ingresos por ventas al exterior crecieron más de un 53%.
De acuerdo a datos brindados por el Instituto Argentina Grande, el consumo de carne vacuna en Argentina pasó de 53,4 kilos por habitante al año en noviembre de 2023 a 47,5 kilos en mayo de 2026. La caída, cercana a los seis kilos por persona, equivale a unos 12 asados menos por año si se considera un consumo promedio de medio kilo por comida.
En paralelo, las exportaciones de carne muestran una tendencia opuesta. Durante 2026, los ingresos por ventas al exterior crecieron un 53,7% respecto del mismo período de 2023. China, Estados Unidos e Israel aparecen entre los principales destinos de la producción nacional, concentrando más de 230 mil toneladas exportadas.
Si bien no existe una relación directa entre la baja del consumo interno y el aumento de las exportaciones, debido a que algunos cortes no se comercializan en el exterior, los datos reflejan una realidad preocupante: mientras la carne argentina gana mercados en el mundo, cada vez resulta más difícil para los argentinos incorporarla a su mesa cotidiana.
A esto también se suma otros factores como la caída del poder adquisitivo de los ciudadanos y el aumento en el precio de la carne vacuna que en lo que va de 2026, el precio en Argentina acumula subas cercanas al 30%, superando la inflación general.

