Declararon un paro con «apagón informativo» en el Servicio Meteorológico Nacional para el 24 de abril, en rechazo a los despidos y el cierre de estaciones. En La Rioja hubo 4 despidos.
Ante el anuncio del Gobierno de Javier Milei de recortar recursos y despedir a cientos de contratados del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) convocó a un paro para el viernes 24 de abril, que incluirá un «apagón informativo» en el organismo.
A través de un comunicado, ATE advirtió que los despidos y el cierre de estaciones meteorológicas representan un riesgo inminente para la aviación y profundizan la precarización laboral. Silvina Romero, integrante del cuerpo de Delegadas de ATE en el SMN, explicó que la medida busca «visibilizar lo que sucede en el organismo» e involucrará tanto las estaciones aeroportuarias como la sede central, incluyendo el área de pronósticos.
El sindicato precisó que el cierre de 40 estaciones en todo el país supone un aumento del riesgo en el servicio nocturno para la aviación. Los despidos, que afectarían a trabajadores contratados bajo los artículos 9 y 1109, también comprometen tareas consideradas esenciales para la seguridad aérea y la respuesta ante fenómenos climáticos adversos.
Por su parte, el Gobierno nacional defiende la reestructuración. El Ministerio de Defensa confirmó el despido de 140 empleados contratados y un plan de modernización tecnológica orientado a automatizar procesos y adecuar el organismo a estándares internacionales. Según fuentes del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, un diagnóstico previo detectó sobredimensionamiento en áreas administrativas y operativas, junto a un retraso tecnológico en la red de observación. La reforma, sostienen, generará un ahorro superior a 3.500 millones de pesos anuales.
Cabe señalar que en La Rioja la medida de ajuste del Gobierno nacional afectó a un trabajador en Capital y a tres en la base de Chamical. Todos se desempeñaban bajo modalidad de contrato y contaban con entre 7 y 8 años de antigüedad, lo que implica una pérdida significativa de experiencia técnica en el monitoreo climático regional.
