Ante la profunda crisis marcada por la caída del consumo y el ajuste del Gobierno nacional, el Centro Comercial e Industrial de La Rioja convocó a una reunión con comerciantes para analizar la delicada situación del sector.
El encuentro se realizará en la sede de la institución y buscará informar sobre gestiones recientes ante autoridades nacionales y provinciales en busca de alivio para las pymes.
El presidente de la entidad, Juan Keulyan, explicó que se vienen impulsando propuestas a través de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), orientadas a introducir cambios que beneficien al comercio. Entre ellas, mencionó la suspensión de embargos sobre cuentas y otras herramientas para mejorar la situación financiera. “Tuvieron buena recepción tanto en el oficialismo como en la oposición”, señaló.
Sin embargo, advirtió que el panorama en la provincia sigue siendo complejo. “La situación no se ha revertido, se mantiene. Las ventas han caído muchísimo y hay comercios que están cerrando o trasladándose a la periferia”, sostuvo. En ese contexto, planteó la necesidad de avanzar con una moratoria impositiva provincial con tasas subsidiadas que permita regularizar deudas y aliviar la presión fiscal.
Keulyan también remarcó que el problema estructural radica en el bajo poder adquisitivo, especialmente en una provincia donde gran parte del empleo depende del Estado. “Son parches los que podemos aplicar, pero la solución pasa por mejorar la capacidad de compra”, afirmó.
Además, anticipó que se promoverán capacitaciones para acompañar la adaptación a nuevas formas de venta, en particular el crecimiento del comercio a través de redes sociales.
Finalmente, expresó preocupación por la situación del microcentro, donde los cierres son cada vez más visibles, y subrayó la necesidad de reactivar proyectos de desarrollo comercial. “La idea es acompañar y tratar de paliar la situación para evitar que sigan cerrando comercios”, concluyó.
