Con un gol de Gabriel Martinelli en el minuto 95, el conjunto brasileño superó 2-1 a un durísimo seleccionado japones en Houston y avanzó de ronda en el Mundial 2026.
El NRG Stadium de Houston fue testigo de un verdadero partidazo por los dieciséisavos de final de la Copa del Mundo. En un encuentro que se presentó cuesta arriba desde el primer tiempo, Brasil apeló a su jerarquía y a su mística para remontar un 0-1 ante Japón, sellando un 2-1 definitivo en la última jugada de la tarde que le dio el boleto directo a los octavos de final.
El desarrollo del juego no fue para nada sencillo para los dirigidos por Carlo Ancelotti. Fiel a su estilo, Japón plantó un esquema táctico sumamente ordenado que maniató los circuitos de juego de la Verdeamarela. La sorpresa mayúscula llegó a los 29 minutos de la primera mitad, cuando Kaishu Sano firmó una genialidad individual para romper el cero y poner en ventaja a los Samuráis Azules, mandando el partido al descanso con un inesperado pero merecido triunfo parcial para los asiáticos.
En el complemento, la postura brasileña cambió por completo. Con la obligación a cuestas, Brasil adueñó de la pelota (registrando un 66% de posesión total) y comenzó a embotellar a su rival. La recompensa llegó a los 56 minutos gracias a la vía aérea: Casemiro, con toda su experiencia, conectó un cabezazo letal tras un centro preciso de Gabriel para estampar el 1-1.
Cuando todo parecía indicar que el cruce se estiraría al tiempo suplementario y el desgaste físico empezaba a pasarle factura a los japoneses, llegó la enorme polémica defensiva del partido. Un desajuste en el fondo nipón fue capitalizado por Bruno Guimarães, quien asistió a Gabriel Martinelli para que, a los 95 minutos y con el arco a su merced, empujara la pelota al fondo de la red desatando la locura en el banco brasileño.
Con este agónico triunfo, Brasil mantiene su racha histórica y se mete entre los 16 mejores del planeta por undécima vez consecutiva. El Scratch ya espera en octavos de final al ganador del cruce entre Noruega y Costa de Marfil, en un duelo que se mudará al MetLife Stadium el próximo 5 de julio.

