El presidente Javier Milei participó del Foro de Madrid en Santiago de Chile, donde elogió “el derrocamiento del comunista Allende” y la política económica de la dictadura en el país vecino.
Milei demostró su verdadera postura en relación a la democracia en América Latina, luego de reivindicar el golpe militar que sufrió el chileno Salvador Allende en 1973 -que terminó con su vida- y la dictadura que encabezó el genocida Augusto Pinochet hasta 1990, durante el discurso que ofreció este miércoles en el Foro de Madrid que impulsa sectores de la ultraderecha mundial.
«Chile es un lugar emblemático, porque con su historia reciente nos recuerda el valor inmenso de dar la batalla cultural. Tras el derrocamiento del comunista Allende, Chile entró en un período de estabilidad y crecimiento que se extendió por más de 40 años. Y gracias a ello, fue sin lugar a dudas la envidia en términos económicos de toda la región», aseguró Milei.
«Sin embargo, a pesar de haber conocido los frutos de la libertad, cayó en la farsa del socialismo del Siglo XXI, como el resto de toda la región. Como no podía haber sido de otra forma, corrieron ríos de tinta sobre por qué esto ocurrió», agregó.
Lo cierto es que lo que corrió en Chile desde que en 1973 Pinochet tomó el poder fueron ríos, pero no de tinta sino de sangre: con 3.216 personas que murieron o desaparecieron -1.469 todavía no fueron encontrados-, la sangrienta dictadura chilena se transformó en un macabro teatro de operaciones de lo que fue el Plan Cóndor que impulsó Estados Unidos de manera clandestina en toda la región latinoamericana para «terminar con la amenaza marxista».
Sin tiempo que perder, Milei emprenderá un regreso inmediato a la Argentina. A las 16 grabará el mensaje que se emitirá cinco horas más tarde por cadena nacional. El libreto estará dedicado exclusivamente a Malvinas, una causa que la Casa Rosada se apuró a poner en el centro de la escena después de detectar una oportunidad inesperada en Washington: Donald Trump deslizó que está dispuesto a revisar la histórica posición de neutralidad de Estados Unidos y el Gobierno decidió exprimir políticamente esa señal antes de que pierda temperatura.
