El Ministerio de Salud puso en marcha una prueba piloto que busca ordenar y agilizar las derivaciones entre los centros de atención primaria y el hospital, garantizar el seguimiento de los pacientes y evitar interrupciones en los tratamientos. La primera experiencia alcanza a los CAPS que integran el Nodo V de la Zona Sanitaria I.
El Ministerio de Salud de La Rioja, a través de la Dirección de Enfermedades Crónicas No Transmisibles, puso en marcha una prueba piloto de referencia y contrarreferencia para personas con hipertensión y diabetes, con el objetivo de fortalecer la articulación entre los diferentes niveles del sistema sanitario y garantizar una atención más integral y continua.
La experiencia vincula al Hospital Enrique Vera Barros con los centros de atención primaria que integran el Nodo V de la Zona Sanitaria I: Faldeo del Velasco, José Simone, Benito Montoya, Benjamín Rincón, La Cañada y Ciudad Nueva.
El nuevo circuito busca que una persona atendida inicialmente en un CAPS pueda ser derivada al hospital cuando requiera estudios, atención especializada o una mayor complejidad y que, una vez resuelta esa instancia, regrese a su centro de salud de referencia para continuar allí su tratamiento y seguimiento.
De esta manera, se apunta a ordenar las derivaciones, optimizar los recursos disponibles y, fundamentalmente, evitar interrupciones en la atención de personas que necesitan controles y tratamientos sostenidos en el tiempo.
- Una atención continua entre los distintos niveles
La secretaria de Gestión de Redes Integrales en Salud, Juliana Juárez, destacó la importancia de la iniciativa y explicó que “es un paso fundamental para evaluar de qué manera se articulan los distintos niveles de atención con estrategias que están priorizadas”.
En ese sentido, señaló que se busca “mejorar la articulación entre los distintos niveles de atención, optimizar los circuitos de derivación y seguimiento, y garantizar una atención integral, oportuna y continua para las personas con enfermedades crónicas”.
La prueba piloto permitirá evaluar en la práctica el funcionamiento de estos circuitos e identificar los aspectos que sea necesario ajustar para mejorar la coordinación entre los equipos del primer nivel de atención y el hospital de referencia.
- Hipertensión y diabetes, entre las prioridades sanitarias
Por su parte, la directora de Enfermedades Crónicas No Transmisibles, Marcela Tripolone, explicó que la iniciativa tiene como finalidad mejorar la atención y los niveles de control de la hipertensión y la diabetes, dos enfermedades de alta presencia en la población.
Tripolone remarcó que ambas patologías forman parte de los objetivos sanitarios priorizados por la Provincia y que requieren estrategias que permitan reducir sus complicaciones y el impacto que generan sobre el sistema de salud.
“Tenemos un objetivo puntual: optimizar los recursos que tenemos y garantizar una atención especializada y oportuna”, sostuvo.
La profesional destacó además la magnitud de la hipertensión arterial como problema sanitario. “En Argentina, incluida La Rioja, los números indican que el 50 por ciento de la población adulta mayor de 18 años es hipertensa”, afirmó, y planteó la necesidad de continuar trabajando para mejorar los niveles de control y los indicadores sanitarios.
- Una primera experiencia en el Nodo V
La implementación en el Nodo V permitirá analizar el funcionamiento de la estrategia a partir del trabajo conjunto entre los equipos de los seis CAPS involucrados y los profesionales del Hospital Enrique Vera Barros.
Participaron de la presentación la secretaria de Gestión de Redes Integrales en Salud, Juliana Juárez; los subsecretarios de Gestión de Servicios de Salud, Adolfo Vega, y de Ciclos de Vida y Objetivos Sanitarios Priorizados, Eliana Alem; las directoras de Enfermedades Crónicas No Transmisibles, Marcela Tripolone, y de Transformación Digital, Daniela Luna; además de funcionarios del Ministerio, profesionales del Hospital Vera Barros y del Nodo V y personal de salud.
Con esta prueba piloto, el Ministerio de Salud busca avanzar hacia una red más coordinada entre los centros de atención primaria y los servicios de mayor complejidad, fortaleciendo el seguimiento y la continuidad de los tratamientos de las personas con hipertensión y diabetes.
