Internada en terapia intensiva tras recibir cuatro disparos de sicarios en Santa Cruz de la Sierra y confirmar un embarazo inicial, la abogada Nadia Beller vinculó al asesor Fernando Cerimedo con la autoría intelectual del atentado. Además, reveló audios, maniobras de lavado de dinero y acusó a la hermana de Javier Milei de estar involucrada en episodios de corrupción institucional.
Un cruce de denuncias por corrupción, espionaje político y un violento ataque armado sacuden el escenario político tras las conmovedoras declaraciones formuladas por la abogada boliviana Nadia Beller desde la Unidad de Terapia Intensiva de la Clínica Las Américas, en Santa Cruz de la Sierra. La joven de 33 años sobrevivió a un cruento atentado perpetrado por dos sicarios disfrazados de repartidores que le dispararon a quemarropa en la puerta de un hotel, causándole múltiples heridas de bala en el tórax, brazo, cuello y hombro, además de una fractura expuesta de húmero. En medio del shock y las intervenciones quirúrgicas de urgencia para extraer esquirlas e inmovilizar las fracturas, el parte médico oficial confirmó que la paciente cursa un embarazo en etapa inicial de entre cuatro y seis semanas, manteniéndose actualmente lúcida, consciente y hemodinámicamente estable sin requerimiento de oxígeno.
Tras el ataque, Beller señaló de manera directa como autor intelectual del intento de homicidio a su expareja, el consultor y asesor político Fernando Cerimedo, quien fue asesor político de Javier Milei previo a que esté gane las elecciones en 2023, con quien mantuvo un noviazgo hasta momentos previos al hecho.
El estratega digital —con pasado reciente en las filas de La Libertad Avanza y actual vinculación con la gestión del presidente boliviano Rodrigo Paz— fue arrestado por las autoridades bolivianas en el aeropuerto internacional cuando intentaba abordar un vuelo con destino a la Argentina.
Más allá de la acusación penal por el atentado, las declaraciones de la letrada abrieron una severa brecha política al salpicar al círculo más íntimo del presidente Javier Milei. Beller afirmó que durante los meses de relación, el consultor le reveló detalles de diversos negocios espurios montados en la administración pública argentina. En particular, situó el punto de quiebre en la causa de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), donde la filtración de audios sobre presuntos sobornos atribuidos al exdirector Diego Spagnuolo provocó la salida de la esposa de Cerimedo, Natalia Basil, del organismo.
Según Beller, el propio consultor admitió que los audios eran auténticos y que fueron filtrados deliberadamente para evitar la impunidad, salpicando directamente a la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, a quien Cerimedo habría señalado por su presunta vinculación en maniobras corruptas dentro del entorno presidencial.
En su testimonio, Beller detalló además la red de relaciones del consultor en el oficialismo argentino, remarcando que su contacto más estrecho se daba con la exministra de Seguridad Patricia Bullrich para coordinar áreas operativas, al tiempo que ventiló que Cerimedo desarrolló campañas específicas para neutralizar políticamente a la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Asimismo, la abogada sacó a la luz presuntas maniobras de lavado de dinero vinculadas a fondos públicos bolivianos transferidos hacia la Argentina mediante firmas de construcción y facturaciones ficticias de montos cercanos a los 800.000 dólares mensuales, los cuales se custodiaban en efectivo en el propio domicilio que compartían en Santa Cruz de la Sierra.
