El obispo de La Rioja cerró las actividades centrales por el 50.º aniversario del martirio de Monseñor Enrique Angelelli con un mensaje de agradecimiento y esperanza. Destacó el legado de Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera, valoró la presencia de sus familiares y resaltó los avances del Parque Temático Enrique Angelelli, concebido como un espacio para preservar y transmitir la memoria de los beatos riojanos.
Con un mensaje de gratitud y de profunda reflexión, el obispo de La Rioja, Dante Braida, dio cierre a la celebración eucarística de sábado durante las actividades centrales por el 50.º aniversario del martirio de Monseñor Enrique Angelelli en Punta de los Llanos.
En sus primeras palabras, agradeció a Dios por la jornada compartida y por el testimonio de los mártires riojanos.
“Es necesario darle gracias a Dios y a nuestro Señor Jesucristo por todo lo que nos permitió vivir en esta jornada. Le damos gracias también por la vida de nuestros mártires, que contemplándolo a Él pudieron contemplar y escuchar al pueblo para dar la vida por ellos”, expresó.
Braida destacó que el testimonio de Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera sigue siendo una guía para toda la Iglesia.
“Enrique, Carlos, Gabriel y Wenceslao, contemplando a Cristo, pudieron contemplar a su pueblo y dar la vida por ellos. Todos tenemos un lugar en la Iglesia y el camino de la santidad es para todos. Es una gracia poder contemplar una comunidad de mártires que nos llama a dar la vida desde la vocación que cada uno tiene”, afirmó.
Durante su mensaje, el obispo agradeció la presencia de los familiares de los mártires que participaron de la conmemoración, entre ellos los allegados de Gabriel Longueville llegados desde Francia, familiares de Enrique Angelelli provenientes de Italia, además de los hijos, nietos y otros familiares de Wenceslao Pedernera y Carlos de Dios Murias.
“Les damos las gracias por traer las raíces de Enrique y por acompañarnos en esta celebración que mantiene viva la memoria de nuestros mártires”, señaló.
Asimismo, reconoció el trabajo de quienes hicieron posible la organización de la peregrinación y de las actividades desarrolladas en Punta de los Llanos.
En otro tramo de su intervención, Braida resaltó los avances de las obras del Parque Temático Enrique Angelelli, un centro de interpretación que busca preservar y difundir el legado de los beatos riojanos.
“La idea es que este lugar sea un espacio que nos reciba a todos y que, de un modo didáctico y pedagógico, podamos conocer ese legado para salir motivados a construir un mundo mejor y fortalecer la fe”, sostuvo.
Finalmente, el obispo recordó que la Diócesis de La Rioja transita un Año Jubilar que se extenderá hasta el próximo Tinkunaco y pidió que el ejemplo de los mártires siga inspirando a toda la comunidad.
“Estamos transitando un Año Jubilar en la diócesis. Es un año de gozo y de alegría que nace del testimonio de los mártires. Le pedimos a Dios la gracia que más necesitamos para nuestra vida y para nuestro pueblo. Ellos dieron la vida por todo el pueblo siguiendo los pasos de Jesús”, concluyó.
