El ministro de Economía, Luis Caputo, envió un adelanto del proyecto a la Cámara de Diputados cargado de promesas de inversión y recuperación del salario.
En un escueto documento de apenas 17 páginas, firmado por el ministro de Economía, Luis Caputo, el Gobierno Libertario plasmó un escenario de fantasía macroeconómica para el próximo año de elecciones, prometiendo una desaceleración de la inflación, una supuesta recuperación del salario real y una estabilidad que choca de frente con los indicadores actuales del país. Con esta presentación, el Ejecutivo se limitó a cumplir con el trámite burocrático que le exige la Ley de Administración Financiera antes del debate del proyecto definitivo el próximo 15 de septiembre.
Los lineamientos trazados por el Palacio de Hacienda para el trienio 2027-2029 insisten en un relato de normalización y crecimiento de la actividad local que genera profundas dudas en el arco opositor y entre los analistas económicos. El informe asegura de manera voluntarista que la caída del índice de precios al consumidor devolverá el poder de compra a los hogares y reactivará el consumo. Sin embargo, el texto no detalla los mecanismos para lograr que el Producto Interno Bruto crezca, limitándose a proyectar un boom de inversión privada y un fuerte empuje de las exportaciones, ignorando el enfriamiento del mercado interno provocado por el propio programa económico oficial.
Mientras los datos de la calle reflejan la pérdida de puestos de trabajo, el documento de Caputo sostiene que el desempleo continuará bajando gracias a una supuesta reactivación económica. En la misma sintonía de promesas de campaña, las estimaciones de Caputo auguran que las tasas de pobreza e indigencia iniciarán una disminución gradual, una afirmación que los bloques opositores tildaron de cínica ante el constante deterioro social que vive la población bajo la actual administración.
Finalmente, en lo que respecta a la política fiscal, el informe prevé un incremento en la recaudación impositiva atado al dinamismo del comercio exterior. No obstante, el Ministerio de Economía aclaró que su prioridad seguirá siendo la devolución de recursos al sector privado mediante beneficios fiscales y una apertura económica irrestricta.
