- Informe de Agencia de Noticias La Rioja
La histórica disputa entre La Rioja y San Juan por los límites territoriales volvió a ser tema de discusión recientemente. El reclamo riojano se apoya en antecedentes que se remontan a la época colonial, cuestiona la validez de la Ley 18.004 dictada durante la dictadura de Onganía y encuentra nuevos argumentos en un reciente fallo de la Corte Suprema.

La disputa por los límites entre La Rioja y San Juan volvió al centro del debate público luego de que el gobernador riojano, Ricardo Quintela, reivindicara los derechos de la provincia sobre parte del norte sanjuanino. La postura de La Rioja se sustenta en que la Ley 18.004, dictada por la última dictadura militar en 1968 para modificar esos límites, nunca fue ratificada por un gobierno democrático. Además, el reclamo se apoya en documentos y antecedentes históricos que se remontan a la época colonial y que, según la provincia, respaldan la pertenencia de esos territorios a la jurisdicción riojana.
El conflicto entre San Juan y La Rioja por los límites territoriales volvió al centro de la escena. Su capítulo más reciente se remonta a 1968, cuando en pleno gobierno de facto se firmó el Decreto-Ley 18.004, que fijó la delimitación interprovincial estableciendo, entre otros puntos, la pertenencia de Ischigualasto a San Juan y la traza en la zona donde hoy se desarrollan proyectos mineros como Josemaría.
Pero la historia es mucho más antigua: La Rioja cuenta con argumentos que se remontan a la época colonial para reclamar aquellas tierras que le pertenecen.
Para San Juan, ese límite quedó consolidado y fue ratificado posteriormente en democracia. La Rioja, en cambio, sostiene que es inválido por haber sido definido en dictadura. ¿Cuáles son los argumentos riojanos para mantener vivo el reclamo hoy en día?.
- El origen y la división hecha por un rey
El límite de La Rioja con San Juan fue fijado en la Real Cédula del 29 de agosto de 1563, el documento emitido por el rey Felipe II que creó la Gobernación del Tucumán, Juríes y Diaguitas. Esta disposición separó definitivamente el territorio tucumano de la jurisdicción de Chile, incorporándolo en lo político al Virreinato del Perú y en lo judicial a la Real Audiencia de Charcas.
La Real Cédula de 1563 estableció que el corregimiento de Cuyo —integrado por las actuales provincias de Mendoza, San Juan y San Luis, además de Villa Dolores y todo el departamento San Javier— perteneciera a la Capitanía General de Chile desde su creación en 1568 hasta 1776, cuando fue incorporado al nuevo Virreinato del Río de la Plata. A raíz de la Ordenanza de Intendentes de 1782, el corregimiento fue disuelto en 1784 e incorporado a la Intendencia de Córdoba del Tucumán.
Desde 1776, San Juan dependió de Mendoza, regida por un teniente gobernador, hasta 1820, cuando se separó y se erigió como un estado autónomo. Pese a esa autonomía, sus límites se mantuvieron conforme a la Real Cédula de 1563: el corregimiento de Cuyo se ubicaba sobre la caída oriental de los Andes y la gran llanura que se extiende desde sus faldas, entre los 30° y 32°20′ de latitud sur y los 68°42′ y 72° de longitud oeste. La situación de la ciudad de San Juan, en el extremo norte de la frontera de lo que fue la provincia de Cuyo, hizo que se le diera el nombre de San Juan de la Frontera. En ese marco, el límite con La Rioja se ubicaba en torno a los 30° de latitud sur, dentro del rango que delimitaba todo el corregimiento de Cuyo.
- Primeros planteos por el límite
Entre 1887 y 1888 San Juan planteó por primera vez la disputa por los límites. Ante la falta de acuerdo, el conflicto se sometió a un arbitraje del presidente de la Nación, Juárez Celman. En 1889, La Rioja sancionó una ley de referéndum sobre esos límites, pero Juárez Celman renunció en 1890 y el arbitraje nunca se concretó. Aun así, ambas provincias coincidieron en que la sola ocupación de la zona en conflicto no generaba derechos.
En 1911, el dirigente radical Pelagio B. Luna —en representación de La Rioja— y Juan Patricio Tierne —por San Juan— suscribieron un instrumento en el que San Juan reconoció a La Rioja el límite fijado por la Real Cédula de 1563, ubicado en los 30° de latitud sur.
- La intervención de la dictadura y el rechazo riojano
En 1967, durante el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, San Juan volvió a plantear el conflicto exigiendo una nueva demarcación. Como consecuencia, en 1968 el gobierno militar dictó el Decreto- Ley N° 18.004, que afectó los históricos límites de La Rioja. A pesar de ello, la medida fue cuestionada dado que el Congreso de la Nación se encontraba clausurado.
En 1974, la Legislatura riojana sancionó la Ley N° 3.468, rechazando los límites fijados por el gobierno de facto a través de la Ley N° 18.004. Ese mismo año, por iniciativa del legislador Raúl Galván, la Cámara de Diputados de la Nación dio media sanción a la derogación de la Ley 18.004, pero el golpe de Estado de 1976 impidió que el Senado la convirtiera en ley.
Más adelante, en 2010, el ex presidente y en ese momento senador por La Rioja Carlos Menem y el diputado nacional Julio Martínez presentaron proyectos para derogar la misma norma bajo el argumento de que violaba las facultades exclusivas del Poder Legislativo y el federalismo. Ninguno prosperó.
- Un fallo clave para La Rioja
En 2014 se dictó la Ley N° 26.939, el Digesto Jurídico Argentino, que ratificó la Ley 18.004. Sin embargo, en 2024 la Corte Suprema dictó un fallo —en la causa «Expreso Tigre Iguazú SRL c/ EN-M Transporte y otro s/proceso de conocimiento»— que estableció que la Ley 26.939 no está vigente, por lo que la Ley 18.004 tampoco quedó ratificada, abriendo una puerta de esperanza para el reclamo de La Rioja sobre los limites y la legitimidad.
En este contexto, La Rioja sostiene que los límites establecidos durante la dictadura militar de Onganía no son válidos, lo que habilita la necesidad de dialogar nuevamente con San Juan y con el Gobierno nacional para encontrar una resolución conjunta que permita resolver la cuestión de fondo y aclarar los límites entre ambas provincias.
