En La Rioja, los combustibles ya reflejan el fuerte incremente: la nafta súper en YPF superó los $2.015 por litro y la Infinia alcanzó los $2.258, en medio de una suba cercana al 20% que impacta en los bolsillos.
El aumento de los combustibles en Argentina se explica, en gran parte, por el escenario internacional. Desde que comenzó la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, el precio del barril de petróleo escaló de 65 a 96 dólares, generando un fuerte impacto en los mercados energéticos a nivel global.
Este salto se trasladó rápidamente a los surtidores locales. En lo que va de marzo, la nafta súper registró un incremento cercano al 20%, ubicando a Argentina entre los países con el combustible más caro de la región. Con un valor promedio de 1,43 dólares por litro, el país solo es superado por Uruguay y Perú en Sudamérica.
A este contexto se suma la política económica del Gobierno nacional, que prioriza los precios de exportación para fortalecer las reservas, en línea con un esquema de desregulación del mercado energético. Esta combinación de factores externos e internos derivó en una nueva presión sobre el costo de vida.
En provincias como La Rioja, donde el impacto del transporte en la economía cotidiana es significativo, el aumento se traduce en un golpe directo al bolsillo, con efectos que ya comienzan a trasladarse a precios de bienes y servicios.
