CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v62), quality = 100
La abogada previsional Florencia Markarian analizó el creciente número de jubilados que, a pesar de haber accedido al retiro, continúan trabajando en Argentina, una tendencia que se profundizó en los últimos años.
Según explicó, el fenómeno se incrementó notablemente en la última década. De acuerdo con datos del sector, la cantidad de jubilados que siguen en actividad laboral creció un 74%, una situación que en muchos casos responde a la necesidad de complementar ingresos frente al contexto económico.
Si bien algunos adultos mayores eligen mantenerse activos por decisión personal o para continuar desarrollándose profesionalmente, la especialista señaló que la mayoría lo hace por razones económicas.
Markarian también destacó que existen incentivos para los empleadores que deciden contratar o mantener en sus puestos a trabajadores jubilados. En estos casos, las cargas laborales suelen ser menores, lo que puede representar una ventaja para las empresas, además del valor agregado que implica la experiencia de estos trabajadores.
En situaciones donde una persona se jubila pero continúa trabajando en la misma empresa, la relación laboral puede seguir vigente. Sin embargo, la antigüedad comienza a contarse nuevamente desde el momento en que se obtiene la jubilación, y el salario posterior se establece mediante acuerdo entre el empleado y el empleador.
Otro aspecto clave es la obligación de informar formalmente al empleador cuando se obtiene la jubilación. La especialista advirtió que si no se realiza una notificación fehaciente, el vínculo laboral podría extinguirse sin derecho a indemnización.
Además, indicó que una parte importante de los jubilados que siguen trabajando lo hacen en condiciones informales. Se estima que alrededor de 600.000 jubilados continúan en actividad fuera del sistema registrado, lo que refleja las dificultades económicas que atraviesan muchos adultos mayores.
Finalmente, recordó que en el sector privado los trabajadores pueden continuar en actividad hasta los 70 años si aún no reúnen los aportes necesarios para acceder a la jubilación, mientras que en el ámbito estatal el retiro suele concretarse al alcanzar la edad jubilatoria.
Ante este panorama, la recomendación principal es asesorarse adecuadamente, ya que cada caso tiene particularidades legales que deben analizarse para evitar inconvenientes al momento de seguir trabajando después de jubilarse.
